Mis sex-symbols favoritos: hoy, Eusebio Poncela

Hace unos días, disfrutando en los cines Golem de Arrebato por gentileza de esta maison, recordé qué guapo, sexy y moderno fue este actor.
Quizás para los muy jóvenes les parezca un delirio considerarle un sex-symbol, pero lo fue, querid@s mí@s, allá por los primeros ochenta y gracias a la entonces única tele -TVE, of course- y una serie, Los gozos y las sombras, basada en la obra de Gonzalo Torrente Ballester.

Poncela saltó así del cine más alternativo, intelectual y vanguardista a provocar suspiros y desmayos entre mujeres de toda edad y posición social. Es lo que tienen los medios.
Sus ojos verdes, su rostro -como él mismo dice- de tísico y su cuerpo fibroso de 35 años empezaron a ocupar portadas y posters y tuvo que aparecer formalito -él, que era rebelde, solitario y viajero- en las entrevistas.

Eusebio además, protagonizó años después, uno de los besos más escandolosos del cine español, dado con intensidad a otro sex-symbol patrio: Antonio Banderas.
La ley del deseo -uno de los títulos más sentidos y logrados de Almodóvar- logró mostrar algo que allá por 1987 apenas se había visto en un cine.

Entre Los gozos y La ley, en pleno apogeo de fama y prestigio, el madrileño protagonizó El arreglo, uno de los mejores policíacos de nuestra cinematografía, dirigido por José Antonio Zorrilla, quien nunca volvió a volar tan alto; una teleserie sobre Pepe Carvalho y fue el Werther de Pilar Miró.
Aupado por P.A. al altar de nuevo muso de la modernidad, continuó alternando el cine más serio -Saura, Regueiro…- con el rabiosamente cool -Continental, de Xavier Villaverde, o el episodio Párpados de su amigo Zulueta para la serie de television Delirios de amor- hasta que, como su personaje en Arrebato, se desvió por el lado más salvaje de la vida.

Y como la vida imita al arte, Poncela acabó en Buenos Aires, acogido por su amiga Cecilia Roth, hasta que un título, Martin (Hache) le volvió a recuperar para el cine.
Su gran rol de Dante tiene mucho que ver con él mismo: con medio siglo sobre las espaldas, ambos han vivido más que vertiginosamente.

Ahí empezó la segunda juventud de este actor que, en pleno subidón profesional, allá por 1982, confesaba que le molaba complicarse la existencia, no se veía como galán, anteponía el vivir al trabajar (“¡El trabajo es un horror!”), y se definía a sí mismo como “muy exagerado“.
No mentía.
¿Qué te parece este actor, te gusta o te parece intensito?
¿Le has preguntado a tu madre, o tus tías, si se acuerda de lo bueno que estaba?
Escrito por Viernes 2 julio 2010
¡Buena elección doctora! Es un actorazo, de hecho no entiendo por qué no ha trabajado más en el cine español de los últimos tiempos. Era y espero que siga siendo (hace tiempo que no le veo) atractivo. Un 10 en carisma.
Martin (Hache) es en mi opinión una de las mejores películas hispanas de todos los tiempos, por lo menos una de las mejor interpretadas y Eusebio está que se sale.
Uff a mi me parece que esta demasiado exagerado en martin Hache, sobre todo frente a la impresionante contencion de Luppi. Eso si, su interpretacion en Arrebato es increible.
Por otra parte no me parece especialmente atractivo.
La primera percepción que yo tuve de este grandísimo y magnético actor, fue en un Estudio Uno de la entonces única TV de España, creo que fue a mediados de los setenta. La obra era Los Bandidos, de Friedrich Von Schiller y la protagonizaban Juan Diego y Marisa Paredes junto con un señor asombroso (Poncela) del que yo lo desconocía todo. Baste decir que su actuación fue la que me mantuvo absolutamente mesmerizado, deseando saber quién era ese actor extraordinario con una personalidad apabullante. Poncela tiene un rango superior a nivel internacional, sólo hay que apreciar su trabajo en “Intacto” manteniendo el tipo sin despeinarse con Max Von Sydow. Sin duda, su forma de ser, poco convencional, le habrá acarreado bajones en su carrera, pero que no están relacionados, bajo mi punto de vista, con la enorme calidad de su trabajo. Recomiendo a quien no la haya visto, “Los gozos y las sombras”. Ahí, entre grandes actores, destaca el inmenso Eusebio Poncela.
yo le ví recientemente demostrando que es una presencia totalmente desaprovechada en el cine actual. En “Miguel Hernandez”, “800 Balas” e “Intacto” sigue demostrando que los años aún le han hecho mejor actor, pero, al contrario que Brando, del que no le veo tan lejano, este hombre con su necesidad de ser tratado correctamente, estilo divostar del hollywood clásico, ha sido vilipendiado y su afición a las sustancias de moda en la época que triunfó, pero tan denostadas hoy día, le hacen ser un muñeco roto que merecía más.
Yo también lo descubrí en Los Gozos y las Sombras y me encandilé todita, de él y de charo lópez.
Soy argentina, admiradora de Eusebio. Es muy buen actor. Inolvidable su “Carlos Deza”. Es de esas personas que me encantaría conocer, porque vive la vida como la siente (ël mismo lo ha expresado)