Un profeta, un folio en blanco en pie de guerra

PUNTUACIÓN: 10
Algunos han visto en Un profeta una alegoría de la (des)integración de la inmigración árabe en la Francia contemporánea, incluso con un punto de ideología sarkozyana. No estoy de acuerdo, porque creo que a Jacques Audiard le interesa otra cosa, no hacer política: recuperar las conflictivas relaciones paternofiliales que guían todas sus películas -en especial Regarde les hommes tomber y De latir mi corazón se ha parado-, reformular el polar francés en clave épica y desarrollar la psicología de un personaje que ha nacido para sobrevivir.
Malik El Dbejena es un folio en blanco, un tipo desvalido que está entre rejas por un delito menor y que es carne de cañón para los que dominan el cotarro carcelario. Es, también, un hombre adaptable, un hombre que sabe lo que le conviene. Cuando el capo del lugar lo obliga a matar, se inicia un ritual iniciático que le convertirá en un gangster peligroso.
Audiard ha hecho la película carcelaria más realista que imaginarse pueda. De una contundencia dolorosa, Un profeta presenta un camino de ascensión sobre una escalera de traiciones y cadáveres. Su poética es la del encuadre seco y elocuente. Sus dos horas y media, que pasan como una exhalación, nos informan de que las ambiciones de Audiard son de altura: El Padrino está a la vuelta de la esquina.

Matar al padre: ésa es la obsesión del cine de un Audiard que tuvo él mismo un padre, guionista y director, del que separarse o al que imitar. La figura paterna es la de un capo inquietante, interpretado por un magnífico Niels Arestrup, que cree controlar a su discípulo pero que muy pronto se verá sobrepasado por él.
Un profeta es una película apasionante. Un guión férreo, un personaje que crece desde la nada -y apoyado por su diálogo con el Otro, con su Conciencia, con un Fantasma-, una puesta en escena al servicio del relato, nada ampulosa pero implacable, unas interpretaciones memorables… Puro cine clásico: porque Un profeta es desde ya un clásico moderno.
Escrito por Miércoles 10 marzo 2010
No estás exagerando nada, Sergi. Es una película enorme, inolvidable… Se merece ese 10.
Jodó, no me la pierdo
La escena en la que asesina por primera vez es increible!!!
UN DIEZ!!!
Debo ser de los más nuevos y por eso no te recuerdo ninguna puntuación igual.
A mí, ya me pareció extraordinaria “De latir mi corazón se ha parado” (por cierto, no sé cómo la puntuaste en su día).
Hoy, de leer mi boca se ha quedado abierta.
P.d. Igual va siendo hora de que vuelva al cine.
Está claro a quien le habrías dado el Oscar a película extranjera.
Totalmente deacuerdo, 10 sobre 10, no recuerdo una peli tan cruda y realmente “real”, la he visto ya 2 veces y esperando a la 3ª.
Debería haber ganado el oscar a pelicula extranjera.
Este chico ha recuperado el juicio!? No me lo puedo creer…
Esa comparación con “El padrino”, que ya he leído en otros sitios, un pelo alegre, ¿no? El sintagma “obra maestra” se esparce con bastante ligereza, me parece, hoy en día (y seguramente ayer en día también). Reconozco que me impresionó mucho el arranque hasta su bautismo con sangre ajena. Discutibles los intervalos líricos con las apariciones, aunque se puedan sostener por vía estupefaciente. Dejemos que se enfríe el bizcocho recién salido del horno a ver si de verdad es tan magnus opera como se vocea.
Totalmente de acuerdo contigo, Lupercio. Un diez es demasiado. O sea, que según estado crítico recibiría los mismos elogios que Ciudadano Kane, Intolerancia, Al final de la Escapada o El Acorazado Potemkin. Tiempo al tiempo.
No sé, me pareció que estaba bien, sin más. Un inicio espectacular, que baja el nivel a medida que avanza el metraje.
masterpiece shakespeareana.
P:)
A Mónica y a lupercio,
¿Pudo alguién saber ver en el estreno de “El padrino” que acababa de asistir al nacimiento de un clásico instantáneo?
¿Cuánto tiempo hace falta dejar enfriar el bizcocho? ¿Cuándo se estrenó “Ciudadano Kane” ya se habían enfriado los bizcochos de “Intolerancia” y “El acorazado Potemkin”? ¿Hubo que esperar al estreno de “Al final de la escapada” para decir que la ópera prima de Orson Welles era una obra maestra?
P.d. No sé a los demás pero a mí el bizcocho de Godard hace tiempo que lo saqué del horno y pese a todo el vocerío… le sigo hincando el ojo de vez en cuando y me sigue pareciendo igual de duro que el primer día.
La película es magnífica, dura, aspera, contudente. Me encanta como muestra como cambian las mafias; de los italianos a los arabes.
Y me encanta que es como una peli de Scorsse o Coppolla en la que un tipo asciende en el mundo del crimen para convertirse en un importante gangster solo que aquí con la originalidad que lo hace desde la carcel.
Pero creo no es una peli redonda que no es un 10. Ya que lo que menos megusta es cuando la acción sale de la carcel, cuando le dan los permisos. Se pierde la tensión, la atmosfera y se alarga, aunque luego retoma el pulso hacien el tramo final.
Un 10 ¿?¿
Notable película de género pero no aporta nada sustancial, Sergi de verdad que 50 años después de À bout de souffle aún tenemos que encumbrar hasta este punto al cine clásico, tradicional…
A mi me parece que es una película muy peligrosa en el sentido de que se cree una reperesentación de cine autoral que puede llenar salas Zhang-Ke, Costa Tarantino, cineastas que son atacados por este tipo de cine, donde no hay dilataciones, ni reflexiones sobre su propia historia, sino simplemente una prosa efectista y tóxica, que trata construir un gran relato al estilo del cine comercial de los setenta.
Audiard representa ahora para los cineastas que de verdad luchan por un cine más radical y mejor (Desplechin, Kiarostami, Van Sant) lo mismo que Marcel Carné y todos los comerciales franceses representaban para godard y cía en los 50-60.
Sergi, te estás aburguesando XD
No creo que una cosa excluya la otra, LaMotta. Desde este blog, he sido el primero en defender la obra de gente como Desplechin, Kiarostami y Van Sant, y eso no quita que pueda pensar que una película ‘clásica’ pueda ser magnífica. Años después de publicar su célebre artículo “Una cierta tendencia del cine francés”, Truffaut confesó que lo había escrito para llamar la atención. Sin ir más lejos, su cine se hizo más ‘clásico’ de lo que sus fans quisieron nunca admitir, y no por ello era peor. El cine no es cuestión de ‘buenos’ y ‘malos’.
Creo que el Truffaut post-68 es muy teatral y reaccionario, incluso prefiero los circos barrocos de Fellini. También creo que actualmente la cosa no es o cine “clásico” o vanguardista, lo importante es dar una continuación al complejo discurso con el que Godard cerraba el siglo XX y la Historia. “Un profeta” mantiene una visión lineal y sencilla de la Historia del Cine, y ahora hay que luchar por el cine que muestre la complejidad de crear imágenes en un mundo fragmentado y hipercomunicado. Y como sé que tú defiendes este último cine me ha sorprendido lo diferente que es mi opinión con la tuya (y con la de casi toda la crítica española, por otra parte). En efecto no se trata de buenos y malos, es una cuestión de cineastas honestos y cineastas farsantes.
Insisto: no creo que Audiard sea un cineasta farsante. No todas las buenas películas tienen que ser ‘radicales’ narrativamente. Que una película sea lineal no es, per se, un defecto.
Mare de Deu ¡¡¡ y yo aún sin verla. Tengo que ponerle remedio a esto, pero yá.
¿Farsante Audiard?
La narrativa aristotélica no ha perdido su vigencia por mucha “fragmentación” e “hipercomunicación” en la que vivamos. Y, lo siento por los que aún estén embriagados por la postmodernidad del siglo pasado, pero no creo que pierda (la vigencia, digo) mientras sigamos teniendo dos ojos, una cabeza y cuatro extremidades.
“Un profeta” es una lección de cine y de vida.
Sergi, estoy de acuerdo contigo. Un 10.
Película correcta, sin más, que intenta canalizar una gran variedad de diferentes referencias (Esquilo, Sófocles, Shakespeare, Camus) a través de una estética pretendidamente hiperrealista que se va desvaneciendo como un azucarillo a partir del momento en el que todas esas referencias van dejando paso a una trama previsible (es curioso cómo acaba cayendo en el tópico) y no excesivamente conseguida, ni estilística ni narrativamente.
Recomiendo cualquier episodio de “The Wire” u “Oz”.
16-9-2010- 0,27- Estupendo film que acabo de ver ahora mismo en DVD, comprado hoy por la tarde. El ritmo no decae en absoluto y la película crece y crece como un adolescente sobrealimentado. Notabilísimo el trabajo de su protagonista Tahar Rahim y el de Niels Arestrup así como la dirección de Audiard, cineasta al que no hay que perder la pista.
De acuerdo con su comentario, Maestro Ciruela. Magnífico drama carcelario, bien realizado, tremendamente realista, con buenas interpretaciones y sin concesiones al sentimentalismo. Aspirante a obra maestra. Sin duda.
Saludos.