La cinta blanca, el pueblo de los malditos

PUNTUACIÓN: 8
Haneke plantea su viaje a los orígenes del fascismo -y concretamente del fascismo que transformó Europa en una gran fosa común con seis millones de judíos dentro- como un relato hecho con la suficiente distancia -por un profesor que fue testigo de algunos de los hechos allí acaecidos- para que no sepamos lo que tiene de verdadero o falso.
¿Qué ocurre en ese pueblo del norte de Alemania justo antes del atentado de Sarajevo que provocará la Primera Guerra Mundial? Sucesos extraños, terribles castigos infantiles, una cadena de monstruosidades que Haneke abandona detrás de la puerta, en un fuera de campo terrorífico que aplasta al espectador.
Haneke no se olvida de ningún estamento -el señor feudal, el granjero, el pastor, el médico- en su galería de los horrores: todos son culpables, apenas hay un rayo de luz en este mundo nublado, blanquinegro, que condena a los niños a la imposición de unos valores éticos que son el borrador de la ideología nazi.

Palma de Oro en el último Festival de Cannes, La cinta blanca está, como de costumbre en Haneke, controlada hasta el último detalle. El rigor de su planteamiento narrativo se corresponde con el formal: a la impecable fotografía en blanco y negro le corresponde una austeridad radical en los encuadres, en el montaje y la planificación.
Creo que ese rigor calvinista, tan protestante y castigador como los villanos que maltratan a los niños, es un arma de doble filo. Le ocurría ya en Funny Games, película que denuncia el culto a la violencia de la sociedad contemporánea desde un método de lo más sádico. La correspondencia entre forma y fondo, tan coherente, convierte a La cinta blanca en una película tan luterana y reprimida como sus protagonistas adultos.
Escrito por Lunes 18 enero 2010
La primera película que vi de Haneke fue la versión americana de ‘Funny Games’. Le odié por la condescendiente y sádica hipocresía con la que trataba al espectador, y odie la película por convertirse en el objeto mismo de su crítica.
Por aquello de que todos tenemos un mal día, le di una oportunidad a ‘Caché’ (en deliciosa alta definición) y, madre mía, qué peliculón. Desde entonces le sigo la pista y esta no me la pierdo.
Dijo en Cinemanía Carlos Marañón (corrígeme Sergi si me equivoco) que Haneke había trascendido su imagen de inconfundible director con esta película, como si la cinta pudiera desvincularse de su autor por su importancia histórica (o algo así). Entendí que todas las películas anteriores eran “película de Haneke”, y que esta era ‘La cinta blanca’ y sólo después una “película de Haneke”. ¿Estás de acuerdo, Sergi?
Haneke hoy en día es el único con la suficiente capacidad intelectual – en un mundo donde empieza a escasear – para hacer un film de estas características.
La cinta blanca es tan impecable, redonda y distante como lo es la misma realidad. La europa del presente somos los nietos de este pueblo.
La historia sucede sin relevancias, con detalles, y un macabro y profundo agujero de devenir negro.
Creo que, donde tu criticas esa distancia del film, ese correctismo, es la virtud de éste. Porque los hechos suceden, pero no son más que un niño mirando por la puerta durante un instante un horrible incesto. Así surgieron los fascismos, así la historia ha evolucionado, con grandes acontecimientos éticos y morales pasados por alto como un un vistazo por la rendija de una puerta a altas horas de la madruga.
Una obra de una magnitud tan colosal que te hace recordar porque seguimos intentando ir al cine y porque es el medio narrativo más maravilloso que hay.
Y muy interesante el giro narrativo que está tomando la filmografía de Hanake con La cinta blanca y Caché.
“La cinta blanca” o con poco ruido, se dicen muchas cosas. Y además de una manera inteligente. Yo ya no sé si es o no es película Heneke pues no tengo una amplia visión de este director. Sólo conozco “La pianista”, “Fanny games”(la versión europea), y ahora “la cinta blanca” que sí, la veo un poco distinta a las otras dos. Pero pienso que son la cara y la cruz de una misma moneda: en las anteriores hay un intenso ruido, todo muy explícito (¿todo?) y en “la cinta blanca” un silencio ensordecedor y todo muy implícito (¿todo?).
De todas formas tanto en Funny games(que volví a ver hace poco en tv.) como en La cinta blanca creo que Heneke tiende a autocensurarse o justificarse ante la dureza de las cosas que nos contó o que nos contará. En la primera los dos asesinos hacen una diserción sobre realidad y ficción que se podía haber ahorrado puesto que particularmente ya acepté que me removiera las tripas de aquella manera y en la segunda el maestro nos narra al principio que los acontecimientos que iba a contar eran tal como sucedió aunque talvez no del todo. Bueno ante esto tal vez pueda decir:realidad/ficción (Heneker oficio director de cine), verdad o no (maestro-conocimientos que refleja la dificultat de transmitir objectividad/subjectividad).
Hacía mucho tiempo que no me metía tan de lleno en una película, que no tenía esa sensación al llegar los créditos de despertar de un sueño. y es que la película de Haneke te absorbe desde el minuto uno y no te suelta. es fascinante la narrativa de la película, tanto en el discurso como en la técnica, la atmosfera que crea, el ritmo lento pero atrapante que no decae ni un ápice en 150 minutos, el inolvidable blanco y negro, las interpretaciones (de todos),… pero este torrente cinematográfico está sujetando un discurso de la misma magnitud, y es que el análisis de esa sociedad que basada en el autoritarismo, la represión, la envidia, el castigo, el sentimiento de culpa y sobre todo en la creencia de una moral absoluta, que desembocará en una de las mayores atrocidades de la historia, que como también podemos apreciar, cuyas salpicaduras todavía están presentes.
Spolier: Extraordinaria metáfora en la película es ese pajarillo del pastor, que cuando la niña ya no puede aguantar más, cuando todo lo que genera esa sociedad (en concreto su padre) ya no es aguantable, se desahoga violentamente con el más débil. Como también sucede con los dos niños agredidos, el hijo del gobernador y el discapacitado, posiblemente los dos más indefensos del pueblo pero a la vez los únicos que parecen felices, uno por su rango social y otro por sus características especiales.
En definitiva, una gran obra de arte la que nos deja Haneke. Y eso que pienso que continua teniendo los dos grandes defectos de la obra del autor, que para mí son: la sensación de aleccionamiento moral y de verdad absoluta que tiene sus discurso; y que Haneke se cree aún mejor de lo que es.
UN OCHO!!!
Si hace unos días dejaba por aquí escrito mi NicolasCagefobia, hoy no me resisto a manifestar mi MICHAELHANEKEFILIA.
He visto, creo, casi todo lo que ha rodado este cirujano metido a director de cine, o este director de cine que rueda a golpe de bisturí.
Por gustarme, me gusta hasta su propio remake americano (casi plano a plano, encuadre por encuadre) de esa obra maestra incontestable que me parece su original “Funny Games” (desde entonces no he conseguido abrir la puerta de casa, sin antes mirar por la mirilla, no vayan a ser un par de tipos vestidos de blanco que vienen a pedirme un par de huevos de parte de mi vecino del cuarto).
A Victor E., recomendarle que le dé una oportunidad de nuevo a esos “Juegos divertidos”, pero esta vez a aquéllos que rodó allá por 1997 (a ser posible verla en un programa doble con “El vídeo de Benny” y viendo esta última en primer lugar). No sé a que se refiere Carlos Marañón, pero a mí ya me vale con que una película sea, una película de MICHAEL HANEKE.
A Fernando, me gustaría que desarrollara dónde ve él, el giro que su filmografía está tomando desde “Caché” y “La cinta blanca”, le recuerdo que entre esas dos pelis, rueda su “Funny Games” americano, y lo rueda cómo lo rueda (no sé si Sergi recuerda otro caso parecido en todo el cine que ha visto).
A jack, decirle que no creo que su intención sea autocensurarse, es muy intencionado por su parte dejar toda la violencia en off (creo, como bien dice Sergi que de esa forma consigue que hasta al espectador más acostumbrado a verlo TODO, le acabe aplastando ese terrorífico fuera de campo).
A m, decirle que gracias también por su opinión aunque no comparta del todo, los dos defectos que para él tiene toda obra de autor (hay tantos autores!!!).No sé si HANEKE se cree mejor de lo que es, lo que si he podido comprobar, en distintas entrevistas que he visto, que parece un tipo mucho más sentido del humor de lo que su cine pudiera hacer pensar de él.
P.d. A Sergi, UN OCHO SÓLO?. Y que preferiría que colgara en las ocasiones en las que pudiera, los trailers en su versión original (y si pudiera ser subtitulados en español eso ya sería…)
Un abrazo a todos.
No entiendo por qué debería darle otra oportunidad a Funny Games, pero esta vez a la austriaca, si todo el mundo asegura que son calcadas. Es más sádica y explota la violencia de una forma más gratuita que el producto que critica. Para más inri, señala al espectador como culpable. Es indignante.
A Caché si le daré otra oportunidad, ves tú, para que me guste aún más. Y ya que me pongo, incluyo ‘El vídeo de Benny’.
Un saludo.
Funny Games es brillante – en mi opinión – por esa reflexión sobre el demiurgo que controla la imagen – el propio Haneke – y nuestra relación como espectador supeditado a ello.
El remake de Funny Games ni me parece bien ni me parece mal, simplemente me da igual, cuando voy al cine voy a que me cuenten historias nuevas, y el remake de Funny Games no puede ofrecerme nada nuevo que ya me ofreció la primera.
Por eso el tandam Caché, La cinta blanca, son sus proyectos más recientes a nivel creativo, y ambas tienen una necesidad de retratar la psicología de la socidad europea. En una la autoindulgencia de una burguesía anonadada por su propio estatus y en esta última la formación de nuestra sociedad, porque por mucha relación que haya con el nazisimo, no deja de ser el origen de nuestros días.
Por un lado, me hace gracia que a Haneke le llegue la consagración definitiva con una película de época, después de años y años incomodando con sus implacables radiografías de la sociedad contemporánea.
Por el otro, la película está bien. Recuerda a El pueblo de los malditos como apuntas, y da que pensar. Pero también tiene algunas cosas que me molestan. Por ejemplo, la escena en la que el padre azota a sus hijos detrás de la puerta, un plano fijo de la puerta y el sonido de los latigazos. Me parece que esa solución está más vista que el TBO, y que la película es demasiado amable en algunos aspectos, cosa que me parece impropia de nuestro hombre.
Finalmente, en la fosa común de la segunda guerra mundial, no solo hubo seis millones de judíos. Hablamos de una catçastrofe con 60 millones de muertos, de la cual sin duda los rusos se llevaron la peor parte.-
Gran film de Haneke, que si bien como decis, no parece de Haneke yo si que percibo su estilo en la misma:
Muestra, pero no demasiado (cierra la puerta o rueda fuera de plano paro que no veamos explicitamente lo que ocurre, pero antes de eso ya se ha encargado de ponernos en antecentes para que no tengamos que imaginar demasiado). Pues en “La cinta blanca” hace lo mismo desde el punto de vista narrativo nos narra una serie de sucesos casi en tono anecdotico, en ningún momento se nos dice cual fue el devenir de los acontecimientos a largo plazo, ni a que se dedicaron los niños del pueblo cuando se hicieron mayores, pero a poco pensemos con logica en seguida atamos cabos.
Por eso, no estoy de acuerdo con algun comentario que dice que Haneke es moralmente aleccionador, ni que diga verdades absolutas, ni tan siquiera ese calificativo de cirujano diseccionador de la sociedad que ya estoy un poquito harto de oirselo a la critica. Creo que es mucho mas sencillo que todo eso: es un excelente observador y nos hace participes de sus observaciones, sin emitir juicios (ni tan siquiera velados), sin proponer soluciones,.. deja que sea el espectador el que lo haga y eso es lo que mas me gusta de su cine.
Hago mencion especial a la labor del director de fotografia: perfecta y digna de estudio ( tristemente el oscar a la mejor fotografia se la darán a Avatar, ay dios,…)
a Parra:
Yo creo que el cine de Haneke deja poco a segundas interpretaciones, y aunque es un puro observador de la realidad, construye relatos atados y más que atadas, en los que nosotros leemos su enseyo. Pero no digo que el hacer eso no sea magistral y casi excepcional, tal y como lo hace.
Estoy contigo que los críticos se apuntan a todas las frases de moda y esa del cirujano-haneke ya cansa un poquitito, pero piensa que la mayoría de críticos no tienen ni zorra de cine y se copian entre ellos para parecer todos igual de listos.
a Fernando:
Totalmente de acuerdo, quizas no me expresé bien, lo que quiero decir, es que Haneke nos dice que miremos lo que él observa y su mirada es tan aguda que, como bien dices, no hay lugar a dobles interpretaciones, por que como decia yo, ya se encarga de ponernos en antecedentes para que eso no ocurra. Pero lo que nunca he percibido es su discurso es ni tono aleccionador, ni moraleja, ni nada por el estilo, deja que sea el espectador el que se encargue de hacerlo si lo considera oportuno.
no se si me explico…saludos
La película debe generar tanta unanimidad porque al parecer ya nadie se acuerda del Bergman de “Pasión”. En cualquier plano de esa película hay más riesgo que en el academicismo intelectual de “La cinta blanca”.
Además, me parece cuando mínimo sospechoso que le den a Haneke todos los premios ahora que ha facturado su trabajo con la violencia menos explícita. Debe ser que la combinación del blanco y negro con temas vinculados al nazismo sigue siendo irresisitible…
Vista la película.
“La correspondencia entre forma y fondo, tan coherente, convierte a La cinta blanca en una película tan luterana y reprimida como sus protagonistas adultos.”
No te entiendo Sergi. ¿Reprimida por qué? Contenida vale, ¿pero reprimida? ¿Qué alternativa de propuesta formal sugieres sin alterar la esencia del relato? ¿Por qué es malo en este caso ser austero, y no en una de Dreyer, por ejemplo? No son retóricas las preguntas, de verdad que no entiendo lo que quieres decir.
“La mayoría de críticos no tienen ni zorra de cine y se copian entre ellos para parecer todos igual de listos.” -> Has entrado a matar, Fernando
A Fernando y Parra:
A mi lo que más me gusta de Haneke son sus propuestas como director. La temática de sus películas la lleva a rajatabla y sin dobleces, efectivamente, pero yo sí creo que además puede ser aleccionador (como en Funny Games) y sí creo que toma posturas definidas (de condena, como en ‘Caché’ hacia la conveniente desmemoria del pueblo francés).
A Victor E. : ¿tu crees que es aleccionador ?. Fijate, que curioso, pero yo no termino de percibirlo asi.Necesitaría revisar los titulos que mencionas, quiza se me escaparon detalles…en cualquier caso agradezco tu matizacion.Saludos
Funny Games es toda una intencionada lección a aquellos que explotan la violencia en el cine y a quienes consumimos esa explotación. De todas formas es, a mi parecer, la peor película de Haneke con diferencia. ‘Caché’ es extraordinaria, y ‘La cina blanca’ es por el estilo. No he visto ‘La cinta de Benny’.
A Victror E: pues cuando la veas ( Benny ) ya me cuentas.
Yo solo la vi una vez en cine cuando la estrenaron, hace muchos años, y me parecio “una patada en la boca” :durisima. A ver si la vuelvo a ver…
no entendí mucho, debo ser bastante tonta, no estamos acostumbrados a ver este tipo de cine,la peli me interesó. por favor, me podrían explicar quienes cometieron los crímenes? en el incendio, estaban los niños dentro. por qué esa crueldad contra en niño deficiente??
por favor, liberenme de mi ignorancia y hagan comentarios detallados de su argumento
Una poronga, No entiendo un carajo de cine, y no se porque carajo habre elegido esa pelicula para ir a verla..
2 hs y media de embole..
No he visto las obras anteriores de Haneke pero con “La Cinta Blanca” me basta para reconocer un talento cinematográfico de altura. Ese ambiente más calvinista que luterano encerrado en ese pequeño pueblo alemán al comienzo del siglo XX presenta los abismos sociales, las intolerancias, las represiones y los abusos que no solamente preanuncian las brutalidades del nazismo sino las brutalidades que hoy día crucifican a las comunidades encerradas en la violencia disimulada (o no tanto) de los medios incitando al consumismo y a un individualismo pasatista mientras , luego de los derrumbes financieros, los ajustes y las intolerancias raciales y religiosas se mantienen a la orden del día. El filme se cierra con el comienzo de una guerra que no ha cesado. Pero la película señala algo más: la perversión de las familias, padres arrojando su basura sobre los hijos e hijos alimentados sin opciones con esa misma basura. El verdadero protagonista y gestor de la historia es el clima, el aire irrespirable, asfixiante de ese pueblo que no puede producir otra cosa. Los personajes saludables están de paso y saben que se irán y aportan miradas diferentes que dejan vislumbrar un débil matiz de esperanza. La fotografía, la iluminación, las actuaciones, en bloque, una maravilla. Y un lujo extra: la banda sonora y el silencio permeando. Otra maravilla.
Cuánta chorrada. James Gray, Nolan, Cronenberg… pero como no son austriacos, no son tan buenos, ¿No?
esta pelicula no puede competir ni de lejos con “el secreto de sus ojos”
necesito que pongan en su lista de clasicos la pelicula las campanas de santa maria mi abuela se muere por verla y yo tambien para verla por SKY.
No comparto en absoluto el entusiasmo que despertó en su día la película de Haneke. En ese sentido soy un disidente absoluto con la cinefilia más políticamente correcta de Europa.
El señor Hanke es un verdadero maestro. Maestro-atesano pero no un grande. Podría haber sido un Hitckock de arte y ensayo pero su deshonestidad con el espectador y sus persoanjes de guiñol insisten en tomar el pelo al espectador.
Claro que es un magnífico narrador; que la película es un acierto de cásting y un podigio de la puesta en escena y la fotografía. Y? Pues nada; nada más, porque Haneke nos vende puro humo, Tesis de todo a cien fundamentada en un determinismo moral absolutamente ingénuo que le sirve para darnos la matraca con su machacona y simoplista tesis.
Me pregunto que aleja a Haneke de Ken Loach o león de Aranoa.Supongo que el hecho de ser un genio ( y esto no va con segundas) pero del engaño.
La cinta blanca (2009), escrita y dirigida por el austriaco Michael Haneke. Un pueblo, especie de microcosmos que logra explicarnos la parte emocional y religiosa en la que ha de fecundar la crueldad que lleva al nazismo. No se trata de un análisis de las condiciones económicas, tan importantes, sino de una valoración del sentimiento déspota, rígido e intolerante que va a fuego lento desde percepciones religiosas.
A lo largo de un opresivo blanco y negro con las imágenes, Michael Haneke se adentra en el temperamento fanático que lleva a la hipocresía desde una falsa vivencia del Evangelio cristiano, con un pastor luterano más cercano a la rigidez calvinista y con el duque del lugar, grosero personaje feudal. Ellos son quienes practican y conducen la vida cotidiana de los demás hacia la doble moral, el fanatismo, el abuso de poder, la explotación sexual de la mujer, el desprecio a los minusválidos, el patriarcado insensato y la violencia sistemática.
Haneke lo dice claramente: la religión es la incubadora de la maldad. Sucede cuando los seres humanos no ven en los demás a Cristo. Sucede cuando el terrateniente explota la fuerza de trabajo de los pobladores. Sucede cuando el médico sustituye a la esposa muerta por la encargada de llaves y, a esta, por su propia hija. Sucede cuando la muerte es la principal angustia de niños aún muy pequeños.
Hay más. Son cosas de las que preferimos no hablar, pero que están ahí: las torturas, lo tiránico, las guerras y los niños que reciben el impacto de la pudrición de los adultos. Los niños y las niñas recibirán por igual el maltrato para ejecutarlo con más saña aún: cría cuervos y te sacarán los ojos. Los grises de la fotografía son negros dramáticos. El drama huele a tragedia. Es tragedia. Y colectiva. ¿Hay acaso un respiro?
Lo hay, como cuando la ternura del niño le permite regalarle a su padre el pajarito que tanto ama porque, cree él, que su padre está triste (el sádico pastor luterano). También con el amor de un alegre ¡maestro de música! con una joven empleada de la duquesa, romance lleno de respeto, de ternura y de expresiva esperanza por un vivir mejor: son bellos y significantes sus paseos en coches, dado su logro visual.
La estructuración del texto es superlativa: cómo sus distintos componentes, según los personajes, se expresan –poco a poco– en la articulación de una sola conducta colectiva con sujetos disidentes. La trama se arma como el más dramático rompecabezas, donde la música expresa dicha tensión y la fotografía es apabullante. Las actuaciones son sólidas, sensibles, excelentes y muestran una escuela dramática arriba de lo común: ¡ni qué decir de los niños!
El ritmo es solemne al principio, como indicio de la tragedia. Es clínico al detallar los personajes y es tenso cuando uno descubre las causas de los sucesos en el pueblo (que aquí no podemos contar). Él animo de uno se acelera. Es cuando entendemos que las cintas blancas que llevan los niños, símbolos de pureza para la confirmación de la fe cristiana, serán los pañuelos de las futuras esvásticas en los brazos de los jóvenes alemanes.
La puesta en escena y visual es soberbia, gran arte. Nadie que ame el buen cine debe perderse este filme, aunque nos aplaste. Nadie
VI ESTA PELICULA EN DVD A LAS 3 DELA MAÑANA Y ESTE FILM ES EL TERROR SICOLOGICO EN SU MAS PURA EXPRESION..EL DIRECTOR NOS LLEVA DE LA MANO A LA BOCA DEL MIEDO UN MIEDO PURO SIN COPYRIGHTS DE FREDDYS MATAJOVENES O LEATHERFACES O ALIENS VS DEPREDADORES ,,MAMADAS DIRIA YO–LOS ASESINATOS BRUTALES DE NIÑOS ,LOS CASTIGOS INMISERICORDES LAS VIOLACIONES DE PADRES A HIJAS ,,DAN COMO RESULTADO ACRECENTADO CON LOS BLANCO Y NEGRO DEL FILME UNA EXPERIENCIA AL VERLA.DE LO MAS AVASALLADOR EN CUANTO AL MIEDO ,,EL BARDO DIJO,,EL HERALDO DE LA MUERTE ES EL SILENCIO,,,Y EL DIOS MAS ANTIGUO DEL MUNDO ES EL DIOS DEL MIEDO,EL MIEDO HIZO A LA GENTE A CREAR DIOSES..BASADA EN HECHOS REALES ES TAN PERTURBADORA COMO EL FILME THE DEVILS 1971 DE KEN RUSSELL CON OLIVER REED Y VANNESA REDGRAVE