Mis cinco películas favoritas con espadachines

rss

Me encantan las películas de espadachines, de duelos, de honor, de venganza. En los últimos días, la venganza es un sentimiento que despierta todas mis simpatías. Si por mi fuese, lo ejercería de manera implacable. Lamentablemente, por el momento estoy atada de pies y manos. Por eso, me resulta tan reconfortante ver una buena pelea en una pantalla de cine. Lo que es YO, si me diesen la oportunidad (y un estoque), no dejaría títere con cabeza, os lo aseguro.

1. Robín de los bosques (1938)

Maravillosa, maravillosa, maravillosa. Errol Flynn es la pura imagen de la lozanía vestida, o mejor dicho, embutida en unos leotardos verdes que no dejaban NADA a la imaginación. Por aquella época, Errol, que aquí encarna a un adalid de la libertad, estaba, según he descubierto hace bien poco, a partir un piñón con el régimen nazi. Y luego habrá quien diga que no era un buen actor…

2. La máscara de hierro (1929)

Versión muda del truño El hombre de la máscara de hierro. Todo lo que en la película de Leonardo DiCaprio era palabrería hueca aquí es dinamismo y velocidad. Me parece sencillamente admirable que un escritor como Alejandro Dumas, que a veces ahoga al lector bajo un alud de datos, descripciones y palabras, esté mejor adaptado en su versión muda que en su versión hablada. ¡Cada día me gusta más el cine mudo!

3. El cisne negro (1942)

Un clásico del cine de aventuras, con un casting que quita el hipo: Tyrone Power, Maureen O”Hara, George Sanders, Anthony Quinn… Una delicia llena de acción, de duelos espectaculares, de color (¡qué maravilla de fotografía, es como un sueño!), de humor, de TODO.

4. Scaramouche (1952)

Nunca he leído nada de Rafael Sabatini, pero tengo que solventar esa laguna a la voz de YA. El cisne negro se basa en una de sus novelas y Scaramouche también. Y es que un hombre que define así a su protagonista: “Nació con el don de la risa y con la intuición de que el mundo estaba loco. Y ese era todo su patrimonio”, es un hombre al que HAY que leer. La película tiene el que, probablemente, sea mi duelo a espada favorito de toda la historia del cine.

5. El pirata negro (1926)

Otra joya del cine mudo protagonizada por Douglas Fairbanks, que también fue el que se inventó el argumento original (¡qué tiempos aquellos en que los actores eran capaces de crear una historia!, ¡qué tiempos aquellos en los que los actores tenían cultura (o algo parecido)!, ¡qué tiempos aquellos en los que sabían conjugar sujeto, verbo y predicado con COHERENCIA!): piratas, venganzas, espadas… ¡y mucho rímel!

Moraleja: Super a favor de los duelos. Del tipo que sean.


Escrito por Lunes 16 noviembre 2009

Tags : ,


Deja un comentario



Por favor, céntrate en el tema. No está permitido verter comentarios contrarios a las leyes españolas o injuriantes. TCM se reserva el derecho a eliminar los comentarios que considere fuera de tema o con tono inadecuado.