Antes muerta (o Carrie Fisher) que como Debbie Reynolds

¡Qué alivio! Esta semana parece que será ligeramente más tranquila que la pasada, que fue un auténtico frenesí y que me ha dejado para el arrastre: boca en carne viva, cutis con la textura de una moqueta pisoteada, lengua saburrosa… Vamos, lo habitual cuando tu vida se convierte en un remake manchego de Los Blues Brothers (que vendría a ser algo así como Las Purple Sisters van pa’Albacete, van pa’Albacete: en lugar de borsalino y gafas de sol, pelucones y pestañas postizas… y algún que otro herpes).
Sí, cuando esta mañana me he mirado al espejo me he recordado a Carrie Fisher en sus peores momentos, cuando era compañera de farra de John Belushi, y me he dicho: “Pero, alma de cántaro, ¿qué estás haciendo con tu vida?â€. Por si fuera poco, como la realidad siempre supera al porno, pongo TCM Clásico y… ¿qué me encuentro? Un documental llamado Debbie Reynolds, una estrella cercana. Os lo juro: se me han puesto los pelos como escarpias. ¡Qué miedo!

Resulta que Carrie Fisher, a quien cada día parezco más empeñada en imitar, era la hija de Debbie en una época en la que la carrera de mamá estaba en franca decadencia mientras la suya, tras el mega éxito de Star Wars, estaba en pleno auge. Al parecer, a mamá no le hizo la menor gracia que su hija fuese MÁS famosa que ella. No eran celos profesionales, simplemente era VENENO lo que destilaba la Reynolds.
Cuando los periodistas, en lugar de preguntarle por su carrera, por ejemplo: “¿Es cierto que en Cantando bajo la lluvia la tuvieron que doblar a usted en lugar de Jean Hagen (es más, que fue la propia Jean Hagen quien la dobló porque en realidad era usted y no ella la que tenía menos voz que un gato de escayola)?†lo que le preguntaban eran cosas como: “¿Es verdad que su hija, la princesa Leia, está enganchada al alcohol y las drogas? ¿Se pone tan ciega como parece? ¿Ha visto su última película? ¡Parece más vieja que usted!â€, a mamá Debbie le entraban los Siete Males.
Carrie, años más tarde, tras pasar por varios centros de desintoxicación, unas cuantas sobredosis y las muertes de varios amigos/novios/colegas, contó en un libro, Postales desde el filo, cómo fue la convivencia con mamá por entonces: lo más cercano a un infierno que pueda imaginarse. Naturalmente, como toda persona inteligente, Carrie lo hizo como mejor sabía: a través de la ironía. El libro se convirtió en un best-seller y hasta se llevó al cine, con Meryl Streep (que jamás se ha acercado a una bodega en su vida) como ella y Shirley McLaine como su madre en la ficción.
Al parecer, a mamá Reynolds no le hizo ninguna gracia la visión que Carrie dio de ella ni el libro ni, desde luego, tampoco en la película (la madre sale como una arpía más interesada en medrar en Hollywood que en ayudar a su hija). Lo más fuerte de todo es que, a pesar de que el papel era bastante infecto, la propia Debbie postuló para llevarlo a la pantalla. Quería hacer de Gorgona Medusa, sabía que podía hacerlo y así se lo dijo al director de la cinta, Mike Nichols:
“Vamos, tienes que dejarme volver al cine por la puerta grande. Maldita sea, al fin y al cabo esa maldita hija de puta… ¡soy YO! Mi hija me lo debe, tú me lo debes, ¡Hollywood me lo debe!â€.
Pero los productores, que no saben nada de deudas, le dieron el papel a la buena de Shirley (una actriz a la que YO adoro). Lo mejor fue que luego, cuando la Academia nominó a Meryl Streep y no a Shirley MacLaine, que es quien está verdaderamente ENORME en esta película, las carcajadas de mamá Reynolds pudieron escucharse en todo Hollywood:
“Si yo hubiese hecho el papel me hubiesen nominado al Oscar, ¡seguro! Jajajaja, pero esos paletos se lo dieron a la vieja arpía de Shirley. ¡Que se jodan!â€.
En fin, está claro que (Virgencita, Virgencita) casi mejor me quedo como estoy: entre Ruina o Hija de Puta, casi prefiero convertirme en lo primero. Decididamente, si tengo que elegir, me quedo con Carrie.

Moraleja: Además, creo si hay algo que NO quiero ser bajo NINGÚN CONCEPTO es una estrella cercana. ¡Qué pereza!
Escrito por Lunes 21 septiembre 2009
lejana y jovencísma. Felicidades querida
Miles de gracias, querida. Miles, millones
Hay partes de la letra de Graceland, de Paul Simon (GRAN canción, btw) que son sobre nuestra querida Carrie. Como estuvo casada con Paul…
She comes back to tell me she’s gone,
As if I didn’t know that
As if I didn’t know my own bed,
As if I’d never noticed,
The way she brushed her hair from her forehead,
And she said losing love
Is like a window in your heart,
Everybody sees you’re blown apart,
Everybody sees the wind blow
Ninguna gran actriz ha sabido jamás hacer el papel de madre. Excepción hecha de Concha Velasco, por supuesto.