Maruja Torres
La escritoria Maruja Torres seleccionó las siguientes películas:
Desde luego, la primera sería aquel horror: CORAZÓN DE PIEDRA (Das kalte Herz, Paul Verhoeven, 1950), que cómo debían de ser mi España, mi barrio y mi vida, que me pareció maravillosa.
Luego MUJERES, de George Cukor (The Women, 1939), porque al salir de verla descubrí que mi padre se había largado; es muy misógina y tiene un mensaje de mierda, pero es muy entretenida.
Luego SOLO ANTE EL PELIGRO (High Noon, Fred Zinnemann, 1952), porque antes del final decidí que Dios no existía y que me estaba permitido quedarme a verla en vez de ir a la capilla como todos los domingos, a la visita del santísimo, que a las pobres nos obligaban las monjas que durante un curso o dos me martirizaron.
AL ESTE DEL EDÉN (East of Eden, Elia Kazan, 1952), porque la vi con mi madre y me decía, cielos, ¿se habrá dado cuenta de que esta patosa que tiene por hija es en el fondo tan buena como James Dean?
Y finalmente y por encima de todo, PETER PAN (Walt Disney, 1953). ¡Qué niña me sentí, qué bien, cómo me gustaba verla y volver a verla y creer que volaba! cuando fue a Eurodisney y me metí en la atracción lloré como una loca al sobrevolar Londres. y ya era muuuuy mayor.
Escrito por Viernes 21 agosto 2009

LA REPÚBLICA DOMINICANA VIOLA SU CONSTITUCIÓN Y LOS DERECHOS HUMANOS Y PRETENDE PRIVAR DE LA NACIONALIDAD DOMINICANA A LOS NEGROS DESCENDIENTES DE HAITIANOS NACIDOS EN SU PAÍS.
Desacatando incluso una sentencia del Tribunal de Primera Instancia, el Presiente de la Junta Central Electoral se niega a dar actas de nacimiento a todo hijo de haitiano nacido en la República Dominicana.
S
egún la Constitución de la República Dominicana, todos los nacidos en el territorio nacional, son ciudadanos dominicanos, excepto los hijos de los diplomáticos y los hijos de las personas “en tránsitoâ€.
Cualquier persona imparcial podrá entender que el término “en tránsito†se refiere a aquellas personas que se encuentran en este país de paso. Pero sorprendentemente, desde hace algo más de un año, las autoridades dominicanas, alegan que todos los indocumentados haitianos, aunque lleven décadas viviendo y trabajando en la República Dominicana, son transeúntes. Entre estas autoridades se encuentra Roberto Rosario, presidente de la JCE (Junta Central Electoral), organismo encargado de expedir los documentos de identidad de la República Dominicana así como las actas de nacimiento, quien defiende incluso que todos los trabajadores inmigrantes haitianos deben de ser considerados personas en tránsito a la hora de aplicar las normas de nacionalidad. Sin embargo, el Director de Migración reconocía que los niños nacidos en la República Dominicana, incluso de padres indocumentados, tienen derecho a tener nacionalidad dominicana y la misma asesora legal de la JCE sugirió que los haitianos que hubieran residido en el país más de tres meses ya no podían ser considerados transeúntes. Ahora bien, como quien tiene el poder para entregar las actas de nacimiento es el presidente de la JCE Roberto Rosario y éste es racista al igual que muchos dominicanos, miles de niños nacidos en la República Dominicana se encuentran sin acta de nacimiento.
Esto lleva a que más de 300.000 hijos de haitianos nacidos en la República Dominicana se encuentren en este momento privados de muchos derechos constitucionales y establecidos en las Convenciones y Tratados Internacionales. Derecho a tener un nombre, una nacionalidad son violados por los políticos dominicanos, lo que conlleva a que estas personas a las que se les niega el acta de nacimiento, se vean privadas además de derechos civiles y políticos ya que el ejercicio de los mismos está supeditado en muchos casos a la presentación del acta de nacimiento. Por tanto estas personas no pueden estudiar porque para ello se les exige el acta de nacimiento, no pueden votar, no pueden casarse, no pueden realizar la profesión que desean cuando les exigen el acta de nacimiento para desarrollarla, etc.
No solamente les están negando el acta de nacimiento a los niños que hoy día están naciendo en la República Dominicana y cuyas raíces son haitianas, sino que el racismo llega hasta tal punto que desde hace más de un año, están negando copias de sus actas de nacimiento cuando van a solicitarla a personas nacidas en la República Dominicana que fueron inscritas en las Oficialías del Estado Civil y que están registradas en los libros desde hace más de 40 años y se les niega solamente porque sus padres son haitianos.
Para entender la situación en la que se encuentran estas personas, debemos saber que el color de la piel es un obstáculo para ellos, pues cuando van a los registros civiles personas de color negro a solicitar el acta de nacimiento, los funcionarios de los registros civiles suponen que los padres de ciertos niños son haitianos sólo porque son negros, incluso cuando muestran sus cédulas dominicanas.
Un ejemplo puede ser el de Jesús de la Cruz Pena y su esposa Cecilia Martínez. Son dominico-haitianos de segunda generación. Poseen ambos cédulas dominicanas que demuestran su nacionalidad. A pesar de ello, sus tres hijos son indocumentados. El 18 de enero de 2.001, Jesús trato de obtener en el registro civil de San Cristóbal actas de nacimiento dominicanas para sus hijos y el director de la oficina dijo que no podía expedir las actas de nacimiento porque “la Junta Central Electoral prohíbe inscribir haitianosâ€. A pesar de que los padres nacieron en la República Dominicana y tienen cédulas dominicanas, les fueron negadas las actas de nacimiento de sus hijos porque el funcionario consideró a los padres haitianos por ser negros.
La Ley 659, que regula el proceso de inscripción de los niños, obliga a que en los papeles de maternidad del niño conste el número del documento de identidad de los padres pero no especifica que el documento de los padres deba ser dominicano, de hecho, el que la ley exija que en los papeles de maternidad se incluya la nacionalidad de ambos padres sugiere que queda contemplada la posibilidad de inscripción en el registro de hijos no nacionales. Sin embargo, el Presidente de la Junta Central Electoral, Roberto Rosario, insiste que el documento de identidad debe de ser dominicano.
Una vez expuesto lo que está sucediendo en la República Dominicana, creo que lo mejor es aclarar por qué se está dando esta discriminación. Por una parte nos encontramos con causas sociales. Los inmigrantes pobres se perciben como si fueran una carga a pesar de que son la población que sustenta la economía y hacen los trabajos más duros en el país. Por otra parte, en la República dominicana el haitiano es percibido como enemigo. Se le desprecia por ser inmigrante, por ser haitiano y por ser negro; a pesar de que los dominicanos también son negros y con raíces africanas ellos no lo aceptan, no se aceptan como mulatos o negros como realmente lo son y en la clase política desgraciadamente también ocurre esto.
Pero las causas de este racismo no son solamente causas sociales, también este problema se debe a causa de intereses económicos. Los políticos que reclaman la expulsión de los haitianos y que se oponen a dar documentación a los hijos de haitianos nacidos en el país, se dejan manipular por los que explotan a los trabajadores indocumentados o en situación irregular. A ellos no les interesa que estas personas reclamen sus derechos, en particular el derecho a la nacionalidad, el derecho a la seguridad social y el derecho al acceso a los servicios básicos de salud, alimentación y educación pues, de esta manera, pueden seguir beneficiándose de ellas.
Ahora voy a describir casos particulares y de gran relevancia en el país para ver hasta qué punto se está dando el racismo y se están violando los derechos humanos en la República Dominicana.
Los familiares de las niñas Dilicia Yean y Violeta Bosicó solicitaron en 1997 el acta de nacimiento de las niñas ante un oficial de Registro Civil dominicano, que les negó la solicitud argumentando que tenían apellidos extraños y que además el Estado tenía la política de no registrar hijos de inmigrantes haitianos. La Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) escuchó el caso y condenó el 8-9-2005 (dos años y dos meses después de presentada la demanda) a la República Dominicana a una serie de sanciones para tratar de reparar los daños causados a las dos niñas. Las niñas no podían acudir al colegio porque les exigían el acta de nacimiento para admitirlas. Las niñas no cumplieron con los requisitos exigidos por la República Dominicana para tener las actas pero el Estado, con tan de deshacerse del problema les dio el acta de nacimiento.
Una de las sanciones era la realización de un acto público de reconocimiento de responsabilidad internacional y de petición de disculpas a las víctimas en un plazo de seis meses, con difusión en los medios de comunicación. Un año después de cumplido el plazo dado por la Corte para el cumplimiento de algunas de las sanciones, no hay constancia oficial de se haya acatado.
Otro caso es el caso de Sonia Piérre. Sonia Pièrre es una activista de los derechos humanos de los haitianos, nació en la República Dominicana en el año 1963. Es la presidenta de la ong MUDHA (Movimiento de Mujeres Dominico-Haitianas). Recibió el Premio de Derechos Humanos del Memorial Robert F. Kennedy en Washington. En la República Dominicana se han creado una especie de barrios llamados “bayetes†donde viven haitianos y descendientes de haitianos nacidos en la República Dominicana y que trabajan cortando cañas de azúcar, un trabajo muy pesado. A los trabajadores se les llama braceros porque son sus brazos la herramienta para cortar estas cañas.
Nadie puede negar que en los bayetes se maltrata y abusa de los haitianos, los que allí viven son tratados como animales, se les deporta días antes de cobrar para no tener que pagarles, se les encierra y tortura ilegalmente, se alteran las balanzas para que su trabajo pese menos y la paga también, se trafica con estos negros.
Sonia Pièrre lucha para que todo esto deje de existir, sus padres eran braceros. Podemos entender entonces que Sonia Pièrre es un obstáculo para aquéllos que quieren abusar de los negros. Para deshacerse de Sonia Pièrre, en marzo del año 2007 la JCE (Junta Central Electoral) pidió mediante acción judicial la anulación del acta de nacimiento de Sonia Pièrre, alegando que la declaración de nacimiento de Sonia estaba afectada por un vicio de ilegalidad, por ser falsas las informaciones contenidas en el acta que recoge su nacimiento, toda vez que tanto el declarante (Ramón Jean) como la madre (María Pie) alegaban tener una ciudadanía dominicana que no poseían. La JCE alegó que los padres de Sonia eran de nacionalidad haitiana y que falsificaron los documentos para obtener identificación dominicana, ya que residían ilegalmente en el país. La JCE dijo que la misma acción de anular el acta de nacimiento se iba a tomar con cientos de haitianos con documentaciones dudosas.
Respecto al caso de Sonia Pièrre, el Alto Comisionado de los Derechos Humanos, Porfirio Rojas Nina dijo: “Se ha querido hacer daño a una persona que ha luchado, que tiene una conducta a favor de los derechos humanos y la dignidad humana. Se trata de una retaliación, una venganza porque ella ha hecho unos pronunciamientos que han causado ronchas a algunos de los aliados al Presidente del Gobiernoâ€, refiriéndose al partido Fuerza Nacional Progresista (FNP).
Antes de entrar a describir mi propio caso, comentaré lo que piensan organismos internacionales sobre este problema.
Amnistía Internacional (AI) denunció en marzo del 2.007 la existencia de una arraigada discriminación racial en la República Dominicana contra los inmigrantes de Haití.
La ONU envió a dos relatores Doudou Diène y Gay McDougall a la República Dominicana durante una semana para comprobar si existía racismo en este país. Transcurrida la semana, los relatores de la ONU denunciaron “una actitud racista profundamente arraigada contra grupos de población como los haitianos y, más generalmente, la población de raza negraâ€. Continuaban declarando: “Aunque no existen leyes claramente discriminatorias a primera vista, sí se interpretan y aplican determinadas leyes de forma claramente discriminatorias, en particular las que guardan relación con la inmigración, el estado civil y de adquisición de la nacionalidad por parte de personas de ascendencia haitiana nacidas en la República Dominicanaâ€. Los relatores se quejaron de la resolución 17 dictada por Roberto Rosario, presidente de la JCE, que ordena a los oficiales examinar minuciosamente las actas de nacimientos al expedir copias o cualquier documento relativo al estado civil de las personas. También dijeron los relatores que el recibimiento dado a ellos no tenía precedentes en las visitas que realizaron a otros países: “El tercer día el Senado adoptó una resolución que decía que mi visita y la de Gay McDougall era parte de un complot internacional contra la República Dominicana. Y el arzobispo, jefe de la iglesia dominicana, dijo que cualquier investigación sobre racismo era irresponsableâ€, apuntó Diène.
Un portavoz gubernamental dijo sobre esta visita que el informe carece de pruebas contundentes y parece relatado por las voces de esos vende patrias que sólo buscan sacarle provecho a la situación. Aseguró que el país no va a tolerar que nadie venga de fuera a querer juzgar nuestras leyes y nuestra constitución. Después dijo (dando rienda suelta a la hipocresía según mi opinión) que la República Dominicana y su pueblo se han esforzado para abrirles espacio a sus hermanos haitianos, ofreciéndole oportunidades de empleo en áreas de la economía como la construcción, agricultura y algunos servicios y que el país continuará trabajando para que la hermana Haití reciba el trato que merece por parte de la comunidad internacional.
Como dije antes, ahora voy a describir mi propio caso, la situación en la que me encuentro.
Llevo ocho años viviendo en España, nací en la República Dominicana hace 28 años, tengo pasaporte dominicano y cédula de identidad dominicana, además de una hija española. Hace un tiempo, la administración española me requirió el acta de nacimiento. Yo, ajena a los problemas que había en mi país sobre las entregas de actas, le pedí a una amiga que vive en la República Dominicana que fuera a la Oficialía Civil a buscarme una copia de mi acta de nacimiento y me la enviara a España. Me sorprendí cuando mi amiga me dijo que cuando llegó a la oficialía le dijeron que los apellidos de Nuny son haitianos y no iban a entregar el acta a ningún hijo de haitiano. Al escuchar esto, envié a mi madre a por el acta y le dijeron lo mismo, después probó otro amigo mío en la oficialía de la capital y se repitió la misma respuesta.
Tras varios intentos fracasados para conseguir el acta, me puse en contacto con un abogado en la República Dominicana para poder solucionar el problema. El abogado acudió a por el acta y se la negaron. Tras esto el abogado Willian Alcántara dijo que lo mejor era poner un Recurso de Amparo para que un juez ordenara la entrega del acta y que así no me la pudieran negar. Se puso el recurso y la jueza Yokauris Morales Castillo, por medio de la Sentencia 0366-08 declaró bueno y válido el recurso a mi favor.
La sentencia establece que “este Tribunal es de criterio que al negarse a expedir el acta a favor de la recurrente el extracto de su acta de nacimiento, violenta, restringe y limita derechos fundamentales de la recurrente como el derecho al nombre, y a la nacionalidad, consagrados tanto en nuestra Constitución, como en los convenios internacionales sobre protección a los derechos humanos de los cuales la República Dominicana es signataria, especialmente los artículos 18 y 20 numeral 3 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, antes citados, vulnerando además los derechos civiles y políticos de la recurrente, toda vez que el ejercicio de los mismos, en muchos casos está supeditado a la presentación del extracto de acta de nacimiento, documento del cual la recurrente no ha podido disponer. Este Tribunal entiende procede acoger la presente acción de amparo, y en consecuencia ordenar a la parte recurrida, la Junta Central Electoral autorizar al Director Nacional de Registro Civil y al Oficial del Estado Civil de Esperanza la expedición del extracto de acta de nacimiento Nº 340, Libro 140, Folio 145 del año 1981, a favor de Nuny Angra Luis.â€
Es la primera vez que se gana un Recurso de Amparo en la República Dominicana sobre este tema y esto crea jurisprudencia. Con esta decisión de la jueza Yokauris miles de dominicanos de descendencia haitiana que se encuentran en la misma situación que yo podrán disponer de su acta de nacimiento y podrán ejercer sus derechos que hasta el momento han sido violados. De aquí que este caso sea tan importante para estas 300.00 personas.
La Junta Central Electoral disponía de 15 días hábiles para entregar al abogado William Alcántara el extracto del acta de nacimiento de Nuny, en caso de no hacerlo, estaría condenada la Junta a pagar 1.000 pesos por cada día de retraso. El abogado William Alcántara se presentó varios días en la Oficialía para que le entregaran el acta y todos los días le ponían una traba. El último día de plazo acudió también a por el extracto del acta de nacimiento y el jefe de la Oficialía, no se la entregó, nos ha dicho William que lo que hizo fue reírse cuando fue a pedir el acta.
Puesto que la JCE se niega a entregarme el extracto del acta de nacimiento, he puesto una querella a través del abogado William Alcántara, contra el Presidente de la Cámara Administrativa, doctor Roberto Rosario, acusándolo de desacatar la sentencia 0366-08 de la Tercera Cámara Civil del Tribunal de Primera Instancia del Distrito Nacional.
El abogado William indicó ante los medios de comunicación dominicanos que se va a establecer un precedente en el país para que no sigan violando los derechos constitucionales y consagrados en los Tratados y Convenios Internacionales. “Ya está bueno –dijo- que se sigan desacatando, irrespetando nuestras leyes, nuestros Tribunales, es tiempo que desde el más alto funcionario hasta el más pequeño cumplan con las leyes y los mandatos de los Tribunales de este país.â€
El servicio jesuíta a Refugiados/as y Migrantes hizo un comunicado en la prensa calificando de “genocidio civil†lo que está haciendo la Junta Central Electoral. Tras esto, Roberto Rosario convocó hace dos días una rueda de prensa para dar su versión sobre lo que sucede conmigo.
Dice Roberto Rosario que cuando mis padres me declararon en la Oficialía Civil, lo hicieron con documentación falsa, pues la identidad que dijo tener mi padre pertenecía a un hombre que ya está muerto y la de mi madre a otra señora diferente pero que no consta en los libros porque la página ha desaparecido. Amenazó en la rueda de prensa diciendo que no sólo va a hacer que anulen mi acta de nacimiento, sino que además me van a quitar mi cédula de identidad y también a todos los que estén en mi situación.
Mi madre, que vive en la República Dominicana, me ha dicho que desconocía que su documentación dominicana fuera falsa. Mis padres fueron hace años a trabajar a la República Dominicana como braceros y les entregaron esa documentación. Si alguien les dio una documentación falsa, son esas personas que se aprovecharon de ellos para hacerles trabajar en condiciones infrahumanas y les dieron una identidad falsa para que pudieran trabajar sin ellos saber que pertenecían a otras personas las que deben de responder ante la justicia, pero nunca una niña que acababa de nacer. En todo caso, yo nací en la República Dominicana y tengo derecho a mi acta de nacimiento como así queda claro en la sentencia.
La querella que puse a través del abogado William Alcántara, contra el Presidente de la Cámara Administrativa, doctor Roberto Rosario, acusándolo de desacatar la sentencia 0366-08 de la Tercera Cámara Civil del Tribunal de Primera Instancia del Distrito Nacional ha sido desestimada porque la Junta Central Electoral ha puesto a la sentencia de la jueza Yokauris un Recurso de Casación y mientras que no se celebre el juicio de este Recurso, tengo que estar esperando tiempos y tiempos para que vuelvan a juzgar si me dan mi acta de nacimiento.
Sonia Pierrè me dijo que el gobierno dominicano dejará pasar todo el tiempo que puedan para celebrar este juicio del Recurso de Casación lo más tarde posible y que tratarán de que lo juzgue un juez imparcial elegido por ellos que diga que no deben de entregarme mi acta de nacimiento y anule la sentencia a mi favor de la jueza Yokauris.
Hoy 13/01/2010, he visto que en Madrid hay un asociación de los derechos humanos pido que por favor que me ayuden porque no puedo más mi pareja y yo hemos gastado mucho dinero en abogados y todo ha sido en vano.
Me duele mucho molestaros pero no se qué hacer quiero decir que los que tendrían que arreglar ese problema son otros creo que España tiene suficiente con lo suyo, no puedo quedar así para toda mi vida que mi propio país no me reconocen he sufrido mucho por ese problema y sigo sufriendo y siento que estoy sola.
Mi número de identidad en España X-4536378.L
Fdo.: Nuny Angra Luis.
MUCHAS GRACIAS.
por favor ayudamLA REPÚBLICA DOMINICANA VIOLA SU CONSTITUCIÓN Y LOS DERECHOS HUMANOS Y PRETENDE PRIVAR DE LA NACIONALIDAD DOMINICANA A LOS NEGROS DESCENDIENTES DE HAITIANOS NACIDOS EN SU PAÍS.
Desacatando incluso una sentencia del Tribunal de Primera Instancia, el Presiente de la Junta Central Electoral se niega a dar actas de nacimiento a todo hijo de haitiano nacido en la República Dominicana.
S
egún la Constitución de la República Dominicana, todos los nacidos en el territorio nacional, son ciudadanos dominicanos, excepto los hijos de los diplomáticos y los hijos de las personas “en tránsitoâ€.
Cualquier persona imparcial podrá entender que el término “en tránsito†se refiere a aquellas personas que se encuentran en este país de paso. Pero sorprendentemente, desde hace algo más de un año, las autoridades dominicanas, alegan que todos los indocumentados haitianos, aunque lleven décadas viviendo y trabajando en la República Dominicana, son transeúntes. Entre estas autoridades se encuentra Roberto Rosario, presidente de la JCE (Junta Central Electoral), organismo encargado de expedir los documentos de identidad de la República Dominicana así como las actas de nacimiento, quien defiende incluso que todos los trabajadores inmigrantes haitianos deben de ser considerados personas en tránsito a la hora de aplicar las normas de nacionalidad. Sin embargo, el Director de Migración reconocía que los niños nacidos en la República Dominicana, incluso de padres indocumentados, tienen derecho a tener nacionalidad dominicana y la misma asesora legal de la JCE sugirió que los haitianos que hubieran residido en el país más de tres meses ya no podían ser considerados transeúntes. Ahora bien, como quien tiene el poder para entregar las actas de nacimiento es el presidente de la JCE Roberto Rosario y éste es racista al igual que muchos dominicanos, miles de niños nacidos en la República Dominicana se encuentran sin acta de nacimiento.
Esto lleva a que más de 300.000 hijos de haitianos nacidos en la República Dominicana se encuentren en este momento privados de muchos derechos constitucionales y establecidos en las Convenciones y Tratados Internacionales. Derecho a tener un nombre, una nacionalidad son violados por los políticos dominicanos, lo que conlleva a que estas personas a las que se les niega el acta de nacimiento, se vean privadas además de derechos civiles y políticos ya que el ejercicio de los mismos está supeditado en muchos casos a la presentación del acta de nacimiento. Por tanto estas personas no pueden estudiar porque para ello se les exige el acta de nacimiento, no pueden votar, no pueden casarse, no pueden realizar la profesión que desean cuando les exigen el acta de nacimiento para desarrollarla, etc.
No solamente les están negando el acta de nacimiento a los niños que hoy día están naciendo en la República Dominicana y cuyas raíces son haitianas, sino que el racismo llega hasta tal punto que desde hace más de un año, están negando copias de sus actas de nacimiento cuando van a solicitarla a personas nacidas en la República Dominicana que fueron inscritas en las Oficialías del Estado Civil y que están registradas en los libros desde hace más de 40 años y se les niega solamente porque sus padres son haitianos.
Para entender la situación en la que se encuentran estas personas, debemos saber que el color de la piel es un obstáculo para ellos, pues cuando van a los registros civiles personas de color negro a solicitar el acta de nacimiento, los funcionarios de los registros civiles suponen que los padres de ciertos niños son haitianos sólo porque son negros, incluso cuando muestran sus cédulas dominicanas.
Un ejemplo puede ser el de Jesús de la Cruz Pena y su esposa Cecilia Martínez. Son dominico-haitianos de segunda generación. Poseen ambos cédulas dominicanas que demuestran su nacionalidad. A pesar de ello, sus tres hijos son indocumentados. El 18 de enero de 2.001, Jesús trato de obtener en el registro civil de San Cristóbal actas de nacimiento dominicanas para sus hijos y el director de la oficina dijo que no podía expedir las actas de nacimiento porque “la Junta Central Electoral prohíbe inscribir haitianosâ€. A pesar de que los padres nacieron en la República Dominicana y tienen cédulas dominicanas, les fueron negadas las actas de nacimiento de sus hijos porque el funcionario consideró a los padres haitianos por ser negros.
La Ley 659, que regula el proceso de inscripción de los niños, obliga a que en los papeles de maternidad del niño conste el número del documento de identidad de los padres pero no especifica que el documento de los padres deba ser dominicano, de hecho, el que la ley exija que en los papeles de maternidad se incluya la nacionalidad de ambos padres sugiere que queda contemplada la posibilidad de inscripción en el registro de hijos no nacionales. Sin embargo, el Presidente de la Junta Central Electoral, Roberto Rosario, insiste que el documento de identidad debe de ser dominicano.
Una vez expuesto lo que está sucediendo en la República Dominicana, creo que lo mejor es aclarar por qué se está dando esta discriminación. Por una parte nos encontramos con causas sociales. Los inmigrantes pobres se perciben como si fueran una carga a pesar de que son la población que sustenta la economía y hacen los trabajos más duros en el país. Por otra parte, en la República dominicana el haitiano es percibido como enemigo. Se le desprecia por ser inmigrante, por ser haitiano y por ser negro; a pesar de que los dominicanos también son negros y con raíces africanas ellos no lo aceptan, no se aceptan como mulatos o negros como realmente lo son y en la clase política desgraciadamente también ocurre esto.
Pero las causas de este racismo no son solamente causas sociales, también este problema se debe a causa de intereses económicos. Los políticos que reclaman la expulsión de los haitianos y que se oponen a dar documentación a los hijos de haitianos nacidos en el país, se dejan manipular por los que explotan a los trabajadores indocumentados o en situación irregular. A ellos no les interesa que estas personas reclamen sus derechos, en particular el derecho a la nacionalidad, el derecho a la seguridad social y el derecho al acceso a los servicios básicos de salud, alimentación y educación pues, de esta manera, pueden seguir beneficiándose de ellas.
Ahora voy a describir casos particulares y de gran relevancia en el país para ver hasta qué punto se está dando el racismo y se están violando los derechos humanos en la República Dominicana.
Los familiares de las niñas Dilicia Yean y Violeta Bosicó solicitaron en 1997 el acta de nacimiento de las niñas ante un oficial de Registro Civil dominicano, que les negó la solicitud argumentando que tenían apellidos extraños y que además el Estado tenía la política de no registrar hijos de inmigrantes haitianos. La Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) escuchó el caso y condenó el 8-9-2005 (dos años y dos meses después de presentada la demanda) a la República Dominicana a una serie de sanciones para tratar de reparar los daños causados a las dos niñas. Las niñas no podían acudir al colegio porque les exigían el acta de nacimiento para admitirlas. Las niñas no cumplieron con los requisitos exigidos por la República Dominicana para tener las actas pero el Estado, con tan de deshacerse del problema les dio el acta de nacimiento.
Una de las sanciones era la realización de un acto público de reconocimiento de responsabilidad internacional y de petición de disculpas a las víctimas en un plazo de seis meses, con difusión en los medios de comunicación. Un año después de cumplido el plazo dado por la Corte para el cumplimiento de algunas de las sanciones, no hay constancia oficial de se haya acatado.
Otro caso es el caso de Sonia Piérre. Sonia Pièrre es una activista de los derechos humanos de los haitianos, nació en la República Dominicana en el año 1963. Es la presidenta de la ong MUDHA (Movimiento de Mujeres Dominico-Haitianas). Recibió el Premio de Derechos Humanos del Memorial Robert F. Kennedy en Washington. En la República Dominicana se han creado una especie de barrios llamados “bayetes†donde viven haitianos y descendientes de haitianos nacidos en la República Dominicana y que trabajan cortando cañas de azúcar, un trabajo muy pesado. A los trabajadores se les llama braceros porque son sus brazos la herramienta para cortar estas cañas.
Nadie puede negar que en los bayetes se maltrata y abusa de los haitianos, los que allí viven son tratados como animales, se les deporta días antes de cobrar para no tener que pagarles, se les encierra y tortura ilegalmente, se alteran las balanzas para que su trabajo pese menos y la paga también, se trafica con estos negros.
Sonia Pièrre lucha para que todo esto deje de existir, sus padres eran braceros. Podemos entender entonces que Sonia Pièrre es un obstáculo para aquéllos que quieren abusar de los negros. Para deshacerse de Sonia Pièrre, en marzo del año 2007 la JCE (Junta Central Electoral) pidió mediante acción judicial la anulación del acta de nacimiento de Sonia Pièrre, alegando que la declaración de nacimiento de Sonia estaba afectada por un vicio de ilegalidad, por ser falsas las informaciones contenidas en el acta que recoge su nacimiento, toda vez que tanto el declarante (Ramón Jean) como la madre (María Pie) alegaban tener una ciudadanía dominicana que no poseían. La JCE alegó que los padres de Sonia eran de nacionalidad haitiana y que falsificaron los documentos para obtener identificación dominicana, ya que residían ilegalmente en el país. La JCE dijo que la misma acción de anular el acta de nacimiento se iba a tomar con cientos de haitianos con documentaciones dudosas.
Respecto al caso de Sonia Pièrre, el Alto Comisionado de los Derechos Humanos, Porfirio Rojas Nina dijo: “Se ha querido hacer daño a una persona que ha luchado, que tiene una conducta a favor de los derechos humanos y la dignidad humana. Se trata de una retaliación, una venganza porque ella ha hecho unos pronunciamientos que han causado ronchas a algunos de los aliados al Presidente del Gobiernoâ€, refiriéndose al partido Fuerza Nacional Progresista (FNP).
Antes de entrar a describir mi propio caso, comentaré lo que piensan organismos internacionales sobre este problema.
Amnistía Internacional (AI) denunció en marzo del 2.007 la existencia de una arraigada discriminación racial en la República Dominicana contra los inmigrantes de Haití.
La ONU envió a dos relatores Doudou Diène y Gay McDougall a la República Dominicana durante una semana para comprobar si existía racismo en este país. Transcurrida la semana, los relatores de la ONU denunciaron “una actitud racista profundamente arraigada contra grupos de población como los haitianos y, más generalmente, la población de raza negraâ€. Continuaban declarando: “Aunque no existen leyes claramente discriminatorias a primera vista, sí se interpretan y aplican determinadas leyes de forma claramente discriminatorias, en particular las que guardan relación con la inmigración, el estado civil y de adquisición de la nacionalidad por parte de personas de ascendencia haitiana nacidas en la República Dominicanaâ€. Los relatores se quejaron de la resolución 17 dictada por Roberto Rosario, presidente de la JCE, que ordena a los oficiales examinar minuciosamente las actas de nacimientos al expedir copias o cualquier documento relativo al estado civil de las personas. También dijeron los relatores que el recibimiento dado a ellos no tenía precedentes en las visitas que realizaron a otros países: “El tercer día el Senado adoptó una resolución que decía que mi visita y la de Gay McDougall era parte de un complot internacional contra la República Dominicana. Y el arzobispo, jefe de la iglesia dominicana, dijo que cualquier investigación sobre racismo era irresponsableâ€, apuntó Diène.
Un portavoz gubernamental dijo sobre esta visita que el informe carece de pruebas contundentes y parece relatado por las voces de esos vende patrias que sólo buscan sacarle provecho a la situación. Aseguró que el país no va a tolerar que nadie venga de fuera a querer juzgar nuestras leyes y nuestra constitución. Después dijo (dando rienda suelta a la hipocresía según mi opinión) que la República Dominicana y su pueblo se han esforzado para abrirles espacio a sus hermanos haitianos, ofreciéndole oportunidades de empleo en áreas de la economía como la construcción, agricultura y algunos servicios y que el país continuará trabajando para que la hermana Haití reciba el trato que merece por parte de la comunidad internacional.
Como dije antes, ahora voy a describir mi propio caso, la situación en la que me encuentro.
Llevo ocho años viviendo en España, nací en la República Dominicana hace 28 años, tengo pasaporte dominicano y cédula de identidad dominicana, además de una hija española. Hace un tiempo, la administración española me requirió el acta de nacimiento. Yo, ajena a los problemas que había en mi país sobre las entregas de actas, le pedí a una amiga que vive en la República Dominicana que fuera a la Oficialía Civil a buscarme una copia de mi acta de nacimiento y me la enviara a España. Me sorprendí cuando mi amiga me dijo que cuando llegó a la oficialía le dijeron que los apellidos de Nuny son haitianos y no iban a entregar el acta a ningún hijo de haitiano. Al escuchar esto, envié a mi madre a por el acta y le dijeron lo mismo, después probó otro amigo mío en la oficialía de la capital y se repitió la misma respuesta.
Tras varios intentos fracasados para conseguir el acta, me puse en contacto con un abogado en la República Dominicana para poder solucionar el problema. El abogado acudió a por el acta y se la negaron. Tras esto el abogado Willian Alcántara dijo que lo mejor era poner un Recurso de Amparo para que un juez ordenara la entrega del acta y que así no me la pudieran negar. Se puso el recurso y la jueza Yokauris Morales Castillo, por medio de la Sentencia 0366-08 declaró bueno y válido el recurso a mi favor.
La sentencia establece que “este Tribunal es de criterio que al negarse a expedir el acta a favor de la recurrente el extracto de su acta de nacimiento, violenta, restringe y limita derechos fundamentales de la recurrente como el derecho al nombre, y a la nacionalidad, consagrados tanto en nuestra Constitución, como en los convenios internacionales sobre protección a los derechos humanos de los cuales la República Dominicana es signataria, especialmente los artículos 18 y 20 numeral 3 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, antes citados, vulnerando además los derechos civiles y políticos de la recurrente, toda vez que el ejercicio de los mismos, en muchos casos está supeditado a la presentación del extracto de acta de nacimiento, documento del cual la recurrente no ha podido disponer. Este Tribunal entiende procede acoger la presente acción de amparo, y en consecuencia ordenar a la parte recurrida, la Junta Central Electoral autorizar al Director Nacional de Registro Civil y al Oficial del Estado Civil de Esperanza la expedición del extracto de acta de nacimiento Nº 340, Libro 140, Folio 145 del año 1981, a favor de Nuny Angra Luis.â€
Es la primera vez que se gana un Recurso de Amparo en la República Dominicana sobre este tema y esto crea jurisprudencia. Con esta decisión de la jueza Yokauris miles de dominicanos de descendencia haitiana que se encuentran en la misma situación que yo podrán disponer de su acta de nacimiento y podrán ejercer sus derechos que hasta el momento han sido violados. De aquí que este caso sea tan importante para estas 300.00 personas.
La Junta Central Electoral disponía de 15 días hábiles para entregar al abogado William Alcántara el extracto del acta de nacimiento de Nuny, en caso de no hacerlo, estaría condenada la Junta a pagar 1.000 pesos por cada día de retraso. El abogado William Alcántara se presentó varios días en la Oficialía para que le entregaran el acta y todos los días le ponían una traba. El último día de plazo acudió también a por el extracto del acta de nacimiento y el jefe de la Oficialía, no se la entregó, nos ha dicho William que lo que hizo fue reírse cuando fue a pedir el acta.
Puesto que la JCE se niega a entregarme el extracto del acta de nacimiento, he puesto una querella a través del abogado William Alcántara, contra el Presidente de la Cámara Administrativa, doctor Roberto Rosario, acusándolo de desacatar la sentencia 0366-08 de la Tercera Cámara Civil del Tribunal de Primera Instancia del Distrito Nacional.
El abogado William indicó ante los medios de comunicación dominicanos que se va a establecer un precedente en el país para que no sigan violando los derechos constitucionales y consagrados en los Tratados y Convenios Internacionales. “Ya está bueno –dijo- que se sigan desacatando, irrespetando nuestras leyes, nuestros Tribunales, es tiempo que desde el más alto funcionario hasta el más pequeño cumplan con las leyes y los mandatos de los Tribunales de este país.â€
El servicio jesuíta a Refugiados/as y Migrantes hizo un comunicado en la prensa calificando de “genocidio civil†lo que está haciendo la Junta Central Electoral. Tras esto, Roberto Rosario convocó hace dos días una rueda de prensa para dar su versión sobre lo que sucede conmigo.
Dice Roberto Rosario que cuando mis padres me declararon en la Oficialía Civil, lo hicieron con documentación falsa, pues la identidad que dijo tener mi padre pertenecía a un hombre que ya está muerto y la de mi madre a otra señora diferente pero que no consta en los libros porque la página ha desaparecido. Amenazó en la rueda de prensa diciendo que no sólo va a hacer que anulen mi acta de nacimiento, sino que además me van a quitar mi cédula de identidad y también a todos los que estén en mi situación.
Mi madre, que vive en la República Dominicana, me ha dicho que desconocía que su documentación dominicana fuera falsa. Mis padres fueron hace años a trabajar a la República Dominicana como braceros y les entregaron esa documentación. Si alguien les dio una documentación falsa, son esas personas que se aprovecharon de ellos para hacerles trabajar en condiciones infrahumanas y les dieron una identidad falsa para que pudieran trabajar sin ellos saber que pertenecían a otras personas las que deben de responder ante la justicia, pero nunca una niña que acababa de nacer. En todo caso, yo nací en la República Dominicana y tengo derecho a mi acta de nacimiento como así queda claro en la sentencia.
La querella que puse a través del abogado William Alcántara, contra el Presidente de la Cámara Administrativa, doctor Roberto Rosario, acusándolo de desacatar la sentencia 0366-08 de la Tercera Cámara Civil del Tribunal de Primera Instancia del Distrito Nacional ha sido desestimada porque la Junta Central Electoral ha puesto a la sentencia de la jueza Yokauris un Recurso de Casación y mientras que no se celebre el juicio de este Recurso, tengo que estar esperando tiempos y tiempos para que vuelvan a juzgar si me dan mi acta de nacimiento.
Sonia Pierrè me dijo que el gobierno dominicano dejará pasar todo el tiempo que puedan para celebrar este juicio del Recurso de Casación lo más tarde posible y que tratarán de que lo juzgue un juez imparcial elegido por ellos que diga que no deben de entregarme mi acta de nacimiento y anule la sentencia a mi favor de la jueza Yokauris.
Hoy 13/01/2010, he visto que en Madrid hay un asociación de los derechos humanos pido que por favor que me ayuden porque no puedo más mi pareja y yo hemos gastado mucho dinero en abogados y todo ha sido en vano.
Me duele mucho molestaros pero no se qué hacer quiero decir que los que tendrían que arreglar ese problema son otros creo que España tiene suficiente con lo suyo, no puedo quedar así para toda mi vida que mi propio país no me reconocen he sufrido mucho por ese problema y sigo sufriendo y siento que estoy sola.
Mi número de identidad en España X-4536378.L
Fdo.: Nuny Angra Luis.
MUCHAS GRACIAS.
e.