Olivia de Havilland: cuidado con las mosquitas muertas

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Leo en una entrevista (maravillosa) de The Independent cómo Olivia de Havilland, que acaba de cumplir ¡93 años!, revisa su carrera, su vida y esa antigua forma de esclavitud llamada sistema de estudios sin la menor nostalgia. Me maravilla cómo a esa edad, en la que el cerebro de muchas personas ha comenzado ya a fosilizarse, esta señora conserva esa estupenda lucidez que le permite salir airosa de la típica entrevista hagiográfica en la que muchas otras estrellas hubiesen bajado la guardia y hubiesen acabado diciendo alguna estupidez. Ella no. Conserva la lucidez y las riendas.

En otoño de 1943, Olivia de Havilland se enfrentó a la Warner Bros judicialmente para exigir que se revisasen los términos leoninos de su contrato, que la suspendían de empleo y sueldo (sin posibilidad de buscarse las castañas en otro estudio) si no estaba de acuerdo con los papeles que le adjudicaba el estudio bajo el lema: “Esto son lentejas, si quieres las tomas y si no… las tomas también por mis santos cojones (los de Jack y Harry Warner)”.

Años antes, Bette Davis también se enfrentó judicialmente a los hermanos Warner en Inglaterra y perdió. El resultado fue que le hicieron pagar hasta el último centavo de las costas del juicio y que salió debilitada ante el resto de Hollywood, que vio cómo en la realidad David salía con los pies por delante ante Goliat.

Olivia de Havilland, sin embargo, con su carita de heroína asustada, con su aura virginal a lo Melanie Hamilton, se sacó una ley de la manga, la “Anti-peonage law” de California, basada en un código napoleónico de Louisiana y, tras un juicio de 18 meses, ganó y sentó jurisprudencia en lo que, a partir de entonces, se llamó “La decisión de Havilland”.

“Todo el mundo en Hollywood sabía que yo podía perder, pero yo sabía que podía ganar. Había leído la ley y sabía que los estudios lo estaban haciendo mal”. En efecto, no en vano era hija de un abogado. Y ganó. Eso sí, durante 18 meses no cobró ni un dólar del estudio ni pudo hacer ni una sola película, ni una obra de teatro, ni un bolo. Nada. Excepto, eso sí, apoyar a las tropas. El estudio no pudo negarse a eso… aunque la cedió a regañadientes.

Cuando volvieron del frente, otros actores como Jimmy Stewart, Clark Gable, Glenn Ford, Henry Fonda y muchos otros revisaron sus contratos con “La decisión Havilland” en la mano y consiguieron grandes mejoras. Los hermanos Warner, desde entonces, cada vez que escuchaban el nombre de la actriz escupían en la alfombra.

Olivia de Havilland pudo elegir a partir de entonces y participó en películas como Vida íntima de Julia Norris (su primer Oscar), A través del espejo, Nido de víboras, La heredera (su segundo Oscar)… Y todo porque tuvo el valor suficiente para enfrentarse al sistema. Al final, paradójicamente, no fue Scarlett, sino la floja de Melania la que terminó derrotando a Goliat.

Moraleja: ¿Quién dijo aquello de “Nunca muerdas la mano que te da de comer”? El dueño del perro, seguro.


Escrito por Miércoles 12 agosto 2009

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Los comentarios de la película. “Olivia de Havilland: cuidado con las mosquitas muertas”

  1. Gretel dice:

    Había oído la historia de Bette Davis, pero ésta no! Bravo por Havilland! un ejemplo a seguir!

  2. Lorena dice:

    Esa nota de The Independent, es increíble, está tan bien hecha.

    Y casualidad o no, que quien tenía que realizar la entrevista, no había visto “Lo que el viento se llevó”, hasta ante de ir a entrevistar.

    Y es increíble que con una vez que la vio pudo describir tan bien, lo que Olivia de Havilland hizo con ese papel.
    Cuando hay personas que necesitan casi toda una vida para entender ese personaje y lo que hizo con el.

    Por ejemplo, la persona que escribió ésta nota.
    Le comento que Melania de “floja” no tiene nada, es igual de fuerte que Scarlett, solamente que sacaban las fuerzas de lugares distintos.

    Le recomiendo que vea nuevamente la película, y si quiere lea la novela.

    Saludos

  3. jp3 dice:

    yo, qué quieres que te diga, creo que es una actriz como la copa de un pino. donde primero la vi fue en lo que el viento se llevó y me pareció una mosquita muerta, pero, ay, amigo, tienes que ver el resto de su filmografía para darte cuenta que es de todo menos eso

  4. Puertorrico dice:

    Nunca elijas una actriz lista para tu próxima película…

  5. Bravo por los dos artículos! dice:

    Claro que sí! “Fiebre del Sábado Noche” es un dramón en toda regla con excelentes interpretaciones y la gente sólo se fija en las escenas de baile.
    Y por otro lado soberbio el artículo de Olivia de Havilland, la única actriz capaz de robarle la escena a Bette Davis, y de entenderla y soportarla en la vida real.
    Estupenda cuando en “Canción de Cuna para un Cadáver” le atiza unos cuantos sopapos a Bette. Cuántas actrices lo hubiesen deseado….
    O en la película de las gemelas, qué expresiones tan distintas sin sobreactuar!
    Y por último, cuando le da con las puerta en las narices a Montgomery Clift…
    Como ven, he cumplido mi promesa, he hablado de cine y no les he insultado. Aunque con Olivia de Havilland lo tenía a huevo…

  6. maciste betanzos dice:

    Que ahora recuerde… También Miriam Hopkins fue una excelente contrincante de la Davis. Y Gale Sondergaard en LA CARTA se gana la escena de la cita clandestina (previo consentimiento del binomio Davis-Wyler).
    Hay una peli maraviillosa, que habría que redescubrir de miss Havilland, que se titula LADY IN CAGE. Es de mediados de los sesenta y es un grand guignol que casi nunca se cita, tal vez porque no represente ningún duelo interpretativo entre divas del ayer pasadas de rosca. Aqui la De Havilland es una millonaria vieja que es asaltada por una banda de ladrones (capitaneados, por cierto, por un jovencísimo e irresistible kinky encuerado de nombre James Caan) y se pasa la peli atrapada en un ascensor en forma de jaula que le han instalado sus familiares dentro de casa (no puede subir escaleras). Tienen que verla vejada, torturada, baqueteada, sobreactuada pero magistral… El final es acojonante. La peli una mezcla entre la mierda de William Castle y esas producciones extrañas y tan curiosas de Aldrich que dirijieron otros (aunt Alice).

  7. Louella dice:

    ¡¡¡¡Qué gusto!!!! Por fin gente inteligente que no acaba de salir de un frenopático, un cotolengo o directamente de una cloaca.

  8. maciste betanzos dice:

    Pues somos las mismas

  9. Paquito Franco dice:

    ¡Sí, en efecto!

  10. Susú dice:

    Uno de los mejores post que ha escrito desde hace tiempo. La felicito sinceramente, Louella.

    En cuanto a Olivia de Havilland, apruebo totalmente su decisión, cuyo objetivo no respondía más que al eterno instinto de supervivencia. Y es que no seré yo quién se meta con esas citas del sabio refranero español: ” No morderás la mano que te da de comer”, ” Cría cuervos…” y bla, bla, bla… Pero, cuando el dueño es más hijo de perra que el propio perro, y en lugar de alimentarlo, aunque sea con simple pienso, prefiere dejarte a merced de la inanición, morderle la mano está plenamente justificado. Al igual que la yugular. Y ya de paso, cortársela.

  11. Andrés Llobarro dice:

    Bah, pero si louella lo copia todo, todo… de libros y de internet.