Paranoid Park, el lugar sin límites

PUNTUACIÓN: 9
Hay críticos que lo acusan de repetirse más que el ajo, pero no estoy de acuerdo: lo que ha hecho Gus Van Sant con la maravillosa tetralogía formada por Gerry, Elephant, Last Days y ahora Paranoid Park es componer -utilizo el verbo con intención: pocos cineastas se preocupan tanto por el diseño de sonido- los cuatro movimientos de una misma sinfonía, por lo que hablar de repetición es poco apropiado.
Se trata de meterse en la cabeza de un adolescente, Alex, que cree estar implicado en el homicidio involuntario de un vigilante de seguridad. Digo “cree” porque la película se dedica a levitar sobre (o dentro de) la conciencia de Alex, leyendo su diario íntimo, escuchando las voces, la música de su cabeza a la vez que intenta arrojar luz sobre los hechos.

Pero eso es falso. No hay otra luz que la niebla que empaña la mente de un adolescente confuso, súbitamente lanzado a los horrores de la edad adulta, al despertar del sexo y a la culpa dostoievskiana que le impulsa a escribir una confesión cuando no sabe estructurar su discurso. De esa desestructuración surge una película puzzle, fiel al flujo de su conciencia.
Cuando hablamos de Last Days -película que enciende la ira de sus múltiples detractores- hablamos de espectros, y esa dimensión fantasmal, levitante, reaparece en Paranoid Park, que parece filmada desde una límpida transparencia, con la hermosa fotografía de Christopher Doyle resbalando por nuestras córneas como si fuera uno de los monopatines de los skaters que ocupan el parque del título.
Las mezclas de temas de Nino Rota y Beethoven con piezas de música concreta consiguen organizar una corriente sonora que crea una atmósfera gaseosa, extraña y a la vez reconocible, como si la vida estuviera ocurriendo en otra parte, dentro de la cabeza hirviente de este Alex de incierto futuro.
Escrito por Viernes 10 julio 2009
No puede ser, por fin se estrena.
Es curioso pero Paranoid Park es la única de las 4 películas que me agrada. Puede que sea más por gusto personal, pero en las otras nunca me sentía “incluido”, siendo a veces de un hermetismo que me irrita un poco -y no quiero volver a escuchar música de Arvo Part en una película jamás-. No es que quiera despotricar sobre Gerry, que se que a Sergi le gusto, pero, aunque este muy bellamente filmada y concebida, algunas escenas reclaman una parodía ya (recuerdo aún una de los dos tipos encima de unas rocas altas sin moverse que casi me arranca una carcajada).Sin embargo, en Paranoid Park, por mucho que pueda parecer más “mundana” es infinitamente más conseguida, por ejemplo, hay una escena preciosa en una ducha que aunque lo que represente sea algo visto muchas veces pocas tendrás la oportunidad de verlo tan bien como Van San lo hace aquí. Y eso para mi si que representa una radicalidad bien entendida
A lo mejor es que, de tanto insistir con el tema de la trilogía, pensamos que el asunto ya estaba cerrado a cal y canto, aunque se podría decir que Paranoid Park es a Elephant/Gerry/LastDays, lo que El desierto rojo a la trilogía de marras. jojo, qué tontería.
En breve, la peli está muy bien, pero sí, me pareció más de lo mismo. Y creo que me afectó el que la viera un día después de I’m Not There. El contraste le hizo un flaco favor.
De toda la nueva hornada de Van Sant la que más me gusta es Elephant con bastante diferencia, ésta la vi por descarga (cómo si no,a ver si nos ponemos las pilas, o las distribuimos en un tiempo prudencial o nada) y no me convence. Como siempre, la fotografía espléndida, y el ritmo de la peli, cansino si no entras en el juego. Vale, interesante lo de meterte en la mente del prota (no entendí en su momento que la peli estaba contada así para meternos en su mundo), deslabazada, pero, ¿un crimen y castigo de la nueva generación como he leído por ahí? No tiene intensidad, ni dolor, ni remordimiento ni nada que se le parezca, es como un mal recuerdo. Pero vamos, es mi impresión, y acepto que no habré pillado cosas.
Un dato fundamental es que el protagonista se parece a Arnau Horta.
No conozco a Arnau Horta. En qué sentido, querido Mengele, es un dato fundamental que se parezca al protagonista?
Van Sant y Doyle son dos encantadores de serpientes, a nivel visual y sonoro es fascinante pero está sobrevaloradísima, no hay discurso ni motivaciones complejas, profundas, solo cool teens, juegos con diversos formatos, steadycams, velocidades de grabación y la crítica snob babeando…
En el sentido más chorra posible. Simplemente aprovecho para confesar –una vez más- que era algo que me rondaba por la cabeza a lo largo de todo el metraje y que sin duda enturbió mi juicio. Uno se distrae con una mosca. Es como con Je veux voir, no pude dejar de pensar en la forma de caminar de Catherine Deneuve. Uno se distrae con una mosca.
Pues ayer la vi y me parece de lo mejor ( por no decir lo mejor) que he visto de Van Sant. Por regla general no acostumbra a llegarme demasiado su cine. Su capacidad es indudable, pero ciertamente no me llega, lo encuentro un tanto pedante. Pero Paranoid Park me parece una gran película a todos los niveles. Quizás lo que más me ha interesado ( y me interesa en general) es el punto de vista de la película. Así como en Last days lo vemos todo desde fuera, sin llegar a entender a Kobain en ningún momento (el retrato es el de un loco sin remedio), aquí el director se moja por el protagonista y nos hace partícipes de lo que pasa por su cabeza, algo que considero mucho más estimulante. Sientes cosas (al menos yo). Porque al final se trata de sentir para poder recapacitar, tal y como le pasa al protagonista.
Por otro lado, Gus Van Sant demuestra ser un muy buen montador (salvo algunas cosas mejorables, un plano que para mi sobra de contraplano del prota caminando hacia la casa desde el banco de la playa, o el uso de las fotos del muerto con posiciones un poco contradictorias). Son nimiedades seguramente. Se demuestra así que hay directores, pocos pero los hay, que saben montar muy bien.
La estructura del film me ha parecido realmente buena. Por no hablar del sonido, espectacular, quizás lo mejor de la película.
En fin, que me parece una gran peli.