Los mundos de Coraline, al otro lado del espejo

PUNTUACIÓN: 9
Es más rara que un perro verde. No podía ser de otra manera viniendo del creador de Pesadilla antes de Navidad (aunque Tim Burton le robó todo el protagonismo) y James y el melocotón gigante. Henry Selick ha firmado la primera película de ‘stop-motion’ en 3D, pero no se ha dejado seducir por la espectacularidad del formato. Los mundos de Coraline es una miniatura frágil y siniestra, un trabajo de orfebre que quita el hipo.
Coraline acaba de mudarse con sus padres a una casa aislada, dividida en tres apartamentos con vecinos de lo más excéntricos. Sus padres no le hacen ni puñetero caso: están demasiado ocupados escribiendo un catálogo de jardinería. Y Coraline se aburre, y mucho, hasta que encuentra una puerta secreta que se abre a una nueva dimensión.
La nueva dimensión es la otra cara del espejo de Alicia. Un reflejo simétrico pero muy mejorado del mundo familiar de Coraline, en el que sus padres son un encanto y quieren hacerla feliz a toda costa, pero, ay, tienen botones en lugar de ojos. Selick saca un gran partido de este detalle inquietante -mérito, por otra parte, de la novela de Neil Gaiman-, sugiriendo desde el principio que estos muñecos de trapo con aspiraciones burguesas esconden un portentoso lado oscuro.

Esta es una película para niños que quieren asustarse, porque es un rato angustiosa. Selick no se corta un pelo en trabajar y fomentar el lado más pesadillesco de la historia -a Polanski le habría gustado mucho, la verdad-y, tremendamente imaginativo como es, cuida los detalles obsesivamente. Cada objeto y cada escenario, desde un bombón en forma de escarabajo vivo hasta un jardín del edén en éxtasis de colores, aporta algo al relato.
Quizás su resolución sea algo precipitada -y un poco patillera- por comparación con el ritmo de la película -más bien lento para un filme de animación- pero Los mundos de Coraline es una joya, una rareza en ese cine infantil que se preocupa por tratar a los niños con tanta inteligencia como en teoría se merecen los adultos.
Escrito por Martes 30 junio 2009
Muy a favor
Pues a mi me parece que debajo de tanta artesanía se esconde una historia simplona y vista hasta la saciedad. Una puerta hacia un mundo nuevo y fantástico? Por favor otra vez no… La protagonista me pareció antipática, una niña pija con problemas pijos. El final no es patillero, es una tortura eterna que se alarga sin fin. Bueno, algún dia tenía que no estar de acuerdo con Sergi.
Fui a verla a un cine de barrio y algunos niños se salieron a mitad de metraje: demasiado siniestra, larga y adulta, querido Sergi?
Lo que me explicas, querida doctora, no me extraña nada. ¿Una habitación con el alma de tres niños sin ojos? Es muy, muy siniestra. Bienvenido sea su siniestrismo…
no tiene nada de simplona no solo son los efectos de stp motion sino la historia en si es una muy buena pelicula q no solo puede causar un poco de miedo en niños sino en adultos es como tu pero pesadilla siempre tenemos una q nos aterroriza asi es esta pelicula se las recomiendo llega un momento en q te invade la ansiedad pero solo si de verdad sabes apreciar el mundo de el cine
Es realmente una joya. Por muchos motivos. Por esa tecnica stop motion que te obliga a olvidarte que es animación y a tener que hacer el esfuerzo una y otra vez del trabajo magistral de artesanía que hay en cada detalle que exala vida.
La narración es preciosa, la planificación y la puesta en escena, el guión – para mí mejorado que en el original – y el tono. Incluso la música de Bruno Coulais (Que no es de mis favoritas entre sus obras) es fabulosa.
Si todo está clarísimo. Después de pesadilla antes de navidad quedó la duda de quien tenía el talento tras el film, si Sellick o Burton. Pues mira, uno hizo La novia cadáver y el otro James y el melocotón gigante y Coralina. Bastante claro, ¿no?