Je veux voir, ver para creer

PUNTUACIÓN: 9
En esta miniatura (Oh! Aún es posible el cine de hora y cuarto) sobre una imagen que se busca a sí misma en otra desolada (una estrella del cine reflejada en las ruinas de una ciudad), lo que se pretende es tensar, otra vez, las fronteras que separan a la ficción y al documental. Tensarlas de un modo original: no se trata, pues, de jugar con las leyes del metalenguaje sino de respetar la voluntad de toda la historia del cine, materializada en Catherine Deneuve, de mirar, descubrir, ver la realidad en la que está circunscrita.
La Deneuve está en Beirut para asistir a una gala benéfica. Aprovechando la ocasión, quiere visitar el sur del Líbano, empaparse del paisaje después de la batalla, ver para creer. El actor Rabih Mouré será su guía, él conoce bien el terreno. He aquí la propuesta de esta insólita ‘road movie’ documental que, todo hay que decirlo, no existiría sin la entrega, sin la generosidad, de la Deneuve.
Ella, que podríamos entender que representa las ruinas (bellas, elegantes ruinas) de la Nouvelle Vague, se enfrenta con un espacio lunar, un campo de minas, un paisaje que debe cambiar de piel. Los directores registran ese descubrimiento con todas sus sorpresas, sus peligros, su callada alarma, y, sobre todo, filman el nacimiento de una amistad, que no es otra cosa que la crónica de la complicidad futura de dos pueblos.

En ese sentido no nos equivocaríamos si dijéramos que Je veux voir es una película optimista. Porque lo que propone es la posibilidad de reconciliación: la sonrisa de Catherine Deneuve en la gala de clausura es la sonrisa de la comprensión que une no sólo a dos sensibilidades que, juntas, se habían sentido incómodas sino también a dos formatos, documental y ficción, que cada vez se parecen más.
Puede resultar extraño, o incluso forzado, ver a la Deneuve pasearse por las ruinas de un Líbano derrotado que no se cansa de resucitar de sus cenizas. Pero de eso se trata: de forzar los límites para comprobar qué ocurre cuando se rompen, o para comprobar su elasticidad, su permanencia y su validez.
Escrito por Martes 16 junio 2009
hay que pasar la voz a todas las personas que podamos cuanto antes, si todo en mundo llegara a ver este documental los acuarios y todas esas cosas quebrarian… y las cosas serian diferentes
PASA LAVOZ