Hammett, el hombre de Chinatown

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Por alguna razón que desconozco a las chicas de mi vida les ha gustado sentarse a ver películas conmigo: en mi casa, en la suya, en el cine… Yo casi siempre he aceptado estas propuestas. ¡Qué remedio! Me quedo esperando como un mendigo en la puerta de la iglesia a que salgan los créditos finales y empiece lo interesante de verdad. ¿Y qué cosa es esa? Pues qué va a ser, mendrugas: ¡la vida!
En ocasiones así detesto el cine. El cine como convención social. El cine como escudo de protección. El cine como tema de conversación. El cine como rodeo antes de llegar a un punto.
Una vez un amigo me dijo: “la diferencia entre una novia y una amante es que a una novia te la llevas primero al cine o a cenar”. Me pareció fascinante, no sólo la frase en sí, sino el hecho de que fuera pronunciada por la persona más célibe que conozco. La filosofía es lo que tiene: apenas deja tiempo para solazarse.

Volviendo a mi caso, mis chicas no sólo han sido espectadoras de pro, también son grandes conocedoras de las cinematografías más adustas, fascinadas por los directores europeos: Fassbinder, Angelopoulos, Kieslowski… y Wenders. Oh, Wenders, bendito Wenders, el limón menos agrio de toda la cesta. Una chica Wenders suele ser más amable que una chica Fassbinder. Una chica Angelopoulos, sin duda dotada de gran personalidad, tiene el puto infierno concentrado en sus ovarios y si le llevas la contraria es capaz de hacerte pasar la cabeza por el agujero de un deuvedé.
Por eso yo quiero estar siempre con una chica Wenders. Y mientras llega, me he comprado un pack. El pack Wenders Essential con cinco películas. Ayer vi una de ellas: El hombre de Chinatown, producida por Francis Ford Coppola.


“Esta es una historia de ficción sobre el escritor Samuel Dashiell Hammett quien, en boca de sus contemporáneos consiguió sacar el asesinato del jardín de rosas del párroco y devolvérselo a la gente a la que realmente se le da bien. Las historias de detectives ya no volvieron a ser lo mismo”.

Con esta fantástica explicación arranca la película en la que un trasunto de Dashiell Hammett se ve envuelto en una trama detectivesca típica de sus propias novelas. Para que los lectores más jóvenes me entiendan: es como si viéramos una película sobre una escritora llamada J.K.Rolling, que mientras escribe su último libro empieza a notar que ha desarrollado ciertos poderes raros y sin comerlo ni beberlo, se encuentra matriculada en una escuela de magos…

En el caso de Hammett la cosa tiene más visos de realidad, ya que el propio escritor fue detective en una etapa de su vida. Por si todavía no sabéis de quien estoy hablando pensad en el material del que están hechos los sueños.

Efectivamente, Dashiel Hammett es el autor de la novela titulada El halcón maltés, que luego se convertiría en la mítica película de John Huston.

¿Y qué hace Wenders en el año 82 rodando una película sobre el gran escritor norteamericano? Ni idea. A este chico le pasa como a George Michael: que siempre le pillan en los lugares más raros haciendo las cosas más extrañas…

Lo cierto es que El hombre de Chinatown deja ver muy poco el estilo de Wenders. De hecho, parece más una peli de Coppola, lo cual tiene una explicación muy contundente: al parecer, no estuvieron nada contentos con el trabajo del alemán y el mismísimo Coppola terminó echándose la cámara al hombro (es un decir) para rodar casi toda la película.

Lo cual hace que me pregunte: ¿por qué no está la película en un pack Coppola en vez de en un pack Wenders?

MÍ NO SABE, si hay alguna chica Wenders en la sala que venga a mi casa y me lo explique.


Escrito por Domingo 16 noviembre 2008

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Los comentarios de la película. “Hammett, el hombre de Chinatown”

  1. Grom el Único dice:

    Sin ser una chica Wender (en todo caso, un zagal Spielberg), creo que se debe a dos factores:

    1.- El más obvio: la realización años antes con buena acogida de la – extraña – adaptación de la novela negra “El amigo americano”, perteneciente a la saga Ripley (Tom, no Ellen) de la escritora Patricia Highsmith;

    2.- El más personal: Wenders, he leído, era – y supongo que es – gran admirador de otros directores alemanes (Murnau y Fritz Lang) que dedicaron, sobre el todo el segundo, a dejar su impronta en el género negro o de misterio. A lo mejor el muchacho también pretendió hacer lo mismo…

    … O a lo mejor no, y estoy diciendo una gilipollez.

    Lo curioso del caso es que, a lo que se ve, mari, el productor Coppola echó al director Wenders del rodaje de “Hammet” porque el rodaje se le alargó endemasiado y el presupuesto se le disparó hacia el infinito y más allá, fijate.
    Que Coppola te eche por tardar de más y pasarte de lo presupuestado es lo que se dice “tener los cojones cuadrados”. Y, si no, recuerden “Apocalípsis Now” o “Corazonada”…

  2. sebastian dice:

    solo queria decir que cuando riensan pasar alguna pelicula del planeta de los simios que me encanta yo creo qque deberian por lo menos una vez se los agradeceria loco soy de arg

    esta bueno el canal je

  3. Sar dice:

    A lo mejor el “pack Coppola” ya lo tenían lleno con otras cosas (la última versión de “Apocalipsis Now, Reduce Extra-Large” ocupa lo suyo) y se lo repartieron al “pack Wenders” xa rellenar un poco.
    No me imagino a Francis Ford Coppola literalmente con una cámara al hombro. Me parece a mí q éste señor está más de tirarse en un sofá a beber sus vinos q de otra cosa…
    saludos

  4. Galahan dice:

    Y las chicas Meyers??? Eh???

    En fin, yo de ese tipo también elegiría las Wenders, aunque puedo correr el riesgo de morir de sopor, como con “El Cielo sobre Berlín”. Eso sí, si es con gustillo de son como “Buenavista Social Club”, vale. Juju.

  5. Ming, del planeta Mongo dice:

    ¿Las chicas Kiessloski esas que son, de colores?

  6. Stella dice:

    He disfrutado mucho leyendo a Dashiel Hammett y a sus colegas de novela negra