Lars y una chica de verdad

PUNTUACIÓN: 7
El punto de partida da para mucho: un tímido patológico, casi autista (son bastante graciosos, por no decir inquietantes, los feroces intentos de su cuñada para invitarle a cenar) se compra una muñeca hinchable por Internet y la trata como si fuera su novia de carne y hueso. Su delirio debe ser consensuado por su familia, sus compañeros de trabajo y los conocidos del pequeño pueblo donde viven.
Lars y una chica de verdad propone un pacto de credibilidad con el espectador. Le obliga a formar parte de esa comunidad de amables vecinos que, contra todo pronóstico, le siguen la corriente al protagonista sin apenas oponer resistencia. Puede resultar algo irritante la cordialidad de la América que retrata la película; cordialidad que nos permitimos poner en duda.

Sin embargo, algo ocurre en el transcurso de ese pacto: porque esta fábula moral, muy bien planteada y peor desarrollada, produce una cierta inquietud, la que provoca una sociedad solipsista, alérgica al contacto humano y completamente desconectada de sus propias emociones.
Una pena que el final de este cuento sea tan previsible y tan conciliador. A uno le habría gustado un poco más de negrura en el rostro de Ryan Gosling, mucho mejor cuando está solo que cuando está acompañado de su novia de látex, tan fascinante como desasosegadora.
Escrito por Lunes 28 abril 2008
Si te parece desasosegadora la novia de Lars, échale un vistazo a este documental sobre hombres que tienen “real dolls”. Son menos de 50 minutos y merece la pena. Es fascinante, de verdad…
http://video.google.com/videoplay?docid=3710987618964917848
Ya sabes, querida Infiltrada, que soy un hombre impresionable y bastante antiguo. Lo de montármelo con una muñeca repollo me da un poco de repelús… pero miraré el video como un clavo…
A mi me ha parecido decepcionante hasta cierto punto. Esperaba una reacción del pueblo más variada, por ejemplo. ¿Que habría hecho Todd Solondz con esto? Se habría frotado las manos…
No hace falta adoptar un enfoque sórdido. Pero a la historia le convenia eso un poco…Se puede ser igual de dulce por otros medios.
(Spoiler)
¿Y el final no hace que te preguntes si Lars estaba tomando el pelo a todo el mundo? ¿o es simplemente una muestra de su forma de ser? porque vamos, una delusión no desaparece porque si…
¿Esto no es un remake de la peli de berlanga “Tamaño natural”?
Creo que no se puede decir exactamente que sea un remake, porque los autores creo que no sabían nada de la peli de berlanga al hacer la suya, pero si, es lo mismo…
Pues a mi Tamaño natural es una d las de Berlanga q más m interesan, si bien está menos lograda q otras.
El guión coloca muy inteligentemente al personaje del hermano al que le cuesta mucho aceptar la peculiaridad de este chico.
Me gusta mucho como está narrado el proceso psicólogico del personaje y destaco especialmente el momento en que decide que su novia de plástico se está muriendo aunque echo en falta un poco más de profundidad en el tratamiento de su disfuncionalidad pero por lo demás me encanta la película. No todos tienen porqué ser Todd Solondz. Se puede contar un bonito, encantador, divertido, excéntrico cuento de vez en cuando. Estupendísimos Ryan Gosling y Patricia Clarkson.
(Spoiler)
A mí no me parece que en el final parezca que Lars toma el pelo a todo el mundo (o quizá sí,ummm). Me parece que ha usado a la muñeca para sentirse una persona normal, hacer de hombre con ella, para luego darle muerte y afrontar el contacto con un ser humano (hembra) de verdad. Más o menos como hacen los niños, imitando lo que hacen sus padres (de hecho Lars pregunta a su hermano cuándo se dio cuenta que era mayor porque él se siente inmaduro todavía).
La peli me parece preciosa, muy sensible, los momentos con la psicóloga (que lo clava tb por cierto aunque es más sencillo el papel), con su hermano y con su cuñada (¿no es adorable?) son la leche. El final también me pareció poco creíble y forzosamente bonito. Pero, ¿y Embriagado de amor, Sergi?
No me toques “Embriagado de amor”, que es uno de mis puntos débiles… La película de Paul Thomas Anderson parte de una perspectiva mucho más estilizada, sofisticada y onírica. Quizás el problema de “Lars…” sea su naturalismo…