American gangster
PUNTUACIÓN: 8
Para nostálgicos de los 70.
Una película que empieza con un gangster quemando a lo bonzo a su víctima puede deparar gratas sorpresas. Que no se me malinterprete: quiero decir que no es habitual encontrarse con una superestrella cometiendo actos brutales desde el minuto uno, y que eso puede ser el preludio de un relato nada convencional y nada complaciente.
American Gangster no es una película complaciente, aunque a veces está a punto de serlo, sobre todo en su retrato de Frank Lucas, rey de Harlem que asciende sin parar en el mundo del tráfico de drogas cuando descubre que la heroína, exportada directamente desde Vietnam, puede ser un negocio de armas tomar entre veteranos de la guerra y desheredados varios. Lucas, interpretado magistralmente por Denzel Washington, es un hombre de honor, fiel a los valores familiares, pero es, también, un asesino implacable, y Ridley Scott no nos lo esconde.

¿Scott se esconde a sí mismo? ¿Esconde su tendencia a la sobreactuación visual? Afortunadamente sí, y firma su mejor película en los últimos veinticinco años. Su estilo nunca está por encima de lo que cuenta, la reconstrucción de un lugar y una época, la Nueva York de los setenta, que huele a opio, a dinero sucio, a funky y a French Connection.
La némesis de Lucas es un policía intachable, encarnado con convicción por Russell Crowe, que introduce el toque Sidney Lumet en una película de dos horas y media que pasan en una vuelta de hoja, y que demuestra que el cine de Hollywood aún puede facturar cine de calidad, digno, frenético y comercial.
Y FELIZ AÑO!!!!
Escrito por Lunes 31 diciembre 2007
¡Feliz Año!
Siempre he tenido la tendencia a pensar que Scott había pactado con el diablo por una obra maestra (Blade Runner) y, tras ella, había hecho efectivo el pago con todo su talento como director. Pero, francamente, American Gangster me ha parecido una película estupenda, con momentos verdaderamente inspirados – mi favorito: el plano final, en el que toda una década, la de los noventa, actúa como contracampo de un encuadre dese
(continúo) quilibrado y un decorado árido como el futuro que espera a Lucas.
De hecho, aunque con matices diferentes, ese plano me recordó mucho al que cierra Promesas del Este…
Sensacional película. Efectivamente Scott apaga un poco su estilo visual en favor de la historia que está contando, y menuda historia. Scott está en plena forma.
Saludos,
http://gp-cine.blogspot.com/2008/01/lo-mejor-es-el-final.html