Garras humanas

El otro día mi vecino de blog De Cine, le hizo un exquisito homenaje a Freaks, una de la películas más impresionantes de la historia del cine.
Una película que no se parece a ninguna otra y que a pesar de lo vieja que es, sigue provocando en quien la ve un estado de incomodidad situado entre la repulsión histérica y el sentimiento de culpa.
Por el post de mi compañero he sabido que Tod Browning trabajó en un circo. Este fin de semana he visto Garras Humanas (The Unknown) y ahora comprendo que su gusto por los ambientes circenses es algo más profundo que una mera fascinación por lo exótico. Tanto en Freaks como en The Unknown estaba hablando de sí mismo, como tantos otros chicos que cuando dirigen y/o escriben sus primeras películas no pueden evitar hablar de su barrio, de sus padres, de sus novias…
Como no es muy probable que se lancen en masa a ver una película muda del año 27 voy a contar el argumento de The Unknown sin ningún miedo de aguarles la fiesta, porque confío en que quienes sí la vean disfrutarán igualmente de ella y apoyarán mi estrategia de mostrar al desnudo una historia tan voluptuosa como ésta, con el fin de atraer a la caseta de feria a los que no pensaban verla.
Nanón (irreconocible Joan Crawford) es la hija del dueño del circo Zanzi en el que trabajan Alonzo- un hombre sin brazos que lanza cuchillos con los pies – y Malabar, un forzudo de maneras algo rudas. Ambos están enamorados de Nanón, pero ésta tiene, digamos, un problemilla de índole sexual: no soporta que los hombres pongan sus manos sobre ella. Por este motivo el manco lleva ventaja sobre el otro pretendiente.
Pero Alonzo esconde un secreto: lleva los brazos vendados al cuerpo para hacerse pasar por manco y que la policía no le reconozca como el autor de numerosos delitos.
Una noche tiene una disputa con el padre de Nanón y le mata. Nanón ve el asesinato desde su caravana, pero el único rasgo por el que podría identificar al asesino es por una deformidad en los dedos de una mano. Nadie puede imaginar que el manco es el culpable. Sin embargo, aunque Alonzo dispone de la coartada perfecta se ve metido en un callejón sin salida: quiere casarse con Nanón, pero si se casan, ella descubrirá que ha matado a su padre.
Entonces, el malvado Alonzo hace el sacrificio más extraordinario que se haya hecho por amor: convence a un cirujano para que le ampute los brazos y se convierta así en el manco que Nanón cree que es.
Mientras se recupera de la operación, Nanón y Malabar acercan posiciones. Poco a poco Nanón vence su miedo y se enamora del forzudo. Cuando Alonzo regresa Nanón le da la peor noticia que le podrían dar: Malabar y ella van a casarse.
Lleno de rabia, Alonzo decide boicotear un número del circo en el que Malabar lleva sus brazos atados a dos caballos que corren en direcciones opuestas. Malabar está a punto de perder sus brazos, pero Nanón salta a la arena para calmar a uno de los caballos desbocados. Al ver que Nanón está arriesgando su vida, Alonzo se lanza a protegerla del caballo y éste le acaba matando a él.

Una original e inquietante historia de amor.
¡No entiendo cómo he podido vivir hasta ahora sin verla!
Escrito por Lunes 29 octubre 2007
¡que bueno escrito! has conseguido lo que predendias, has picado mi curiosidad, seguro que merece la pena verla a pesar de conocer la historia
Hace mucho tiempo que no he leido algo tan interesante como tu post, resulta curioso ver como casi todo se repite pero no siempre se mejora
Me sorprende gratamente su post y estoy de acuerdo con usted, tambien quiero resaltar el trabajo de la Crawfort y ya a un nivel personal le diré que me apasiona el Circo, yo soy Domador…