Planet Terror
PUNTUACIÓN: 8
Para adictos al terror de pipas de los 70.
Mi colega Escrito por lo decía en su magnífico post sobre la película de Robert Rodriguez: una parodia reverencial. Y eso es, en efecto, Planet Terror: el intento, muy logrado, de resucitar un tipo de cine que no necesitaba libros de Robert McKee ni buenos actores ni estupendos efectos especiales para ser entretenimiento de pura raza, vital y jocoso.
Es significativo que el festival de Cannes relegara el experimento de Rodriguez al olvido seleccionando el segmento de Quentin Tarantino (Death Proof, estreno en España el 31 de agosto) para concursar en sección oficial. Tarantino ya pertenece al reino de los autores respetados, aunque sólo sea para vomitar sobre sus presuntas bromas cinéfilas.
Rodriguez es otra cosa: un hombre orquesta (comprobar, en los créditos de la película, que se ocupa de dirigir, producir, hacer la música y la foto, supervisar las mezclas de sonido, etc., da un poco de vértigo) que es tan formalista como su colega pero se toma algo menos en serio. No estaría de más recordar que Rodriguez tiene unas cuantas buenas películas en su haber (Abierto hasta el amanecer, The Faculty, Spy Kids y Sin City) y se merece todo el respeto del mundo.

Planet Terror es una celebración de una era analógica hecha, paradójicamente, desde la celebración de la técnica digital. Gracias a los ordenadores, Rodriguez ha podido recrear los defectos, las rayas, los bruscos saltos de plano. En suma, la adoración por el celuloide gastado, por el material donde los sueños de serie Z tomaron toda su costrosa forma.
Es difícil escoger un solo momento de una película que disfruta tanto de su propia existencia. Me quedo con uno: en una secuencia que nos deja la risa en un puño, aparece un cartel que nos avisa de que falta un rollo. La siguiente secuencia empieza in media res, y lo más sorprendente es que ¡funciona! El cine no necesita más argumentos que las ganas de contar y rodar y las ganas de divertirse haciéndolo.
Escrito por Viernes 10 agosto 2007
Pues vaya decepción. Yo me moría por verla. Ahora no sé…
“Mankiewitz” y “shakesperiana” son palabras con faltas de ortografía. ¿Por qué la película “Julio César” no va entrecomillada y las otras sí? El resto me ha gustado.
gracias, puella!!
A mí me la pela andy warhol, qué coñazo. No pienso ir a ver esta película. Y claro que debe haber sido un cabrón de mucho cuidado. seguro.
Sin duda, Sergi, ese es el mejor momento de la película. Y, aunque resulte ser una broma de buen/mal gusto, no deja de ser una apuesta arriesgada, porue no te olvides que ese rollo perdido nos impide conocer detalles que parece que van a ser importantes…. Y, sí, ¡funciona!. Genial
loco mi emil es real-imperio01 comunicate conmigo
no la he podido ver ayudenme enviadome una copia soy de guayaquil ecuador direccion valparaiso 215 y mexico y lo juro por dios que les envio postales de mi pais gracias