Cuando todo se cae…

Cecil Beaton cuenta en sus diarios que una vez Greta Garbo le comentó amargamente que odiaba la vejez “porque todo se le estaba haciendo más y más grandeâ€. Se refería, básicamente, a las tetas, cada día más tolendas [resulta que carnes tolendas significa “Carnavalâ€; yo siempre pensé que eran esas carnes flácidas que se caen con los años, pero no]; Beaton, acaso intimidado por este tipo de confidencias, le respondió que, en su caso (y en el de casi todos los chicos), el problema era exactamente lo opuesto: lo que colgaba era cada día visiblemente más y más pequeño.

La vejez de los mitos, y sobre todo la vejez de los monstruos perfectos, es algo que me perturba enormemente. Debe ser lo más parecido al beso de la muerte que puedo imaginar. Acostumbrada a ser una diosa, a que el espejo te devuelva la imagen impoluta de una máscara inmaculada —aunque te hayas pasado la noche anterior muchísimo—, un día descubres que, de la noche a la mañana, te has convertido en una ruina. ¡El horror!
Hace un par de semanas, el EPS publicó unas fotos de Marilyn con una cicatriz bastante tremenda, pintada como una mona y con una gasa ocultando unas tetas que viraban peligrosamente hacia el terreno más carnavalesco/toldendo. Me pregunto: ¿cómo debió de sentirse ella cuando viese esa cara, maquillada como la de un payaso, y esas tetas, que empezaban ya su inexorable camino cuesta abajo y sin freno? ¿Y cuando Marlene, tras años y años luchando contra la luz cenital, se encontrase con que no reconocía a la abuela que le devolvía el espejo? ¿Y Ava, cuando descubriese que ya no había masajista capaz de eliminar las bolsas de los ojos y redistribuir la retención de líquidos? ¿Y Hedy Lamarr? ¿Y…?
Moraleja: Hoy, Nicole Kidman cumple 40 años. Cuatro-cero. Los años que confiesa Margo Channing en plena borrachera como una derrota. La derrota final. El Gran Trauma. Ay, envejecer, qué duro es…
Escrito por Miércoles 20 junio 2007
Me veo reflejada en cuanto dices y necesito un camión-cisterna de bottoxx en el entrecejo, además de unos tajos aquí y allá.
La decadencia física es la única que carece de atractivo
Esa es la ventaja de ser viejo desde joven…